DIEZ AÑOS DE CBR

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jueves, 4 de agosto de 2022

'Who You Really Are' (by Carol)

Freddie Dilevi
Freddie Dilevi dándolo todo en el Espinafest (foto: Carol Prada)



Recordaré el verano de 2022 como ese en el que todo el mundo estaba de vacaciones menos yo. Como ese que parecía la antesala del Apocalipsis (temperaturas infernales, incendios, guerras, inflación, desastres varios). Como ese en el que no dormí ni una noche más de 5 horas seguidas, y no precisamente por andar de farra. Pero también porque fue aquel en que el viento empezó a soplar a mi favor, en el que me apoderé de mi tiempo y en el que me llevé grandes alegrías musicales. 

Para empezar, por fin pude ver a Serrat en directo, en la que se supone será su gira de despedida de los escenarios. Mi primera vez con uso de razón, porque mi madre asegura que estuve en un concierto suyo cuando tenía tres años, y tendré que creérmelo. 

Además, pasé un fin de semana brutal en la primera edición -¡y confío en que haya muchas más!- del Espinafest, un año más tarde de lo previsto a causa, como no, de la pandemia. De esos tres días de rocanrol en El Bierzo surgieron magníficos descubrimientos, como La Perra Blanco y, muy especialmente, Freddie Dilevi. 

viernes, 25 de septiembre de 2020

'You Can't Always Get What You Want' (by Carol)

rolling-stones
Los Stones, todos tiraos


La edad adulta es una estafa mayúscula. Te pasas la infancia deseando cerrar los ojos muy fuerte y que, al abrirlos, hayan pasado un puñado de años y hayas crecido y puedas tomar tus propias decisiones. Es cuando te haces mayor cuando te das cuenta de la trampa. La ansiada libertad no es tal. Sigues sujeto a mil ataduras que te alejan de lo que quieres conseguir. El abismo entre la realidad y el deseo, que diría Luis Cernuda, es tan inmenso que a veces no se puede soportar.  

Cuando estoy de este humor extraño, en que la insatisfacción me ronda cual mosca cojonera, siempre me viene a la cabeza 'You Can't Always Get What You Want'. Hay quien se encomienda a santos, vírgenes o ángeles guardianes que incluso aparcan coches; en mi caso, me auxilian Sus Satánicas Majestades, que tienen poco de todo eso, pero son de carne y hueso. Y lo que es mejor, nunca fallan. ¡La salvación está en el rock and roll, queridos!  

jueves, 19 de octubre de 2017

'Chick Habit' (by Carol)

Chick Habit
The Hillbilly Moon Explosion en plena faena (foto: Facebook de la banda)


¡Atención! Si estáis en el curro, en la escuela o en algún espacio público en el que debáis mantener las formas, no leáis este post y, sobre todo, ¡no escuchéis los audios! Porque hoy os traemos una de esas canciones infecciosas que no podréis quitaros de la cabeza. De esas de categoría "si no la bailas es porque estás muerto o eres un seto o un gnomo de jardín": 'Chick Habit', o como fue originalmente bautizada por su creador, el maestro Serge Gainsbourg: 'Laisse tomber les filles'.

jueves, 1 de junio de 2017

Welcome to the jungle (by Isa)


Ya tengo lista la camiseta y los dedos en pose rockera. Todo preparado para el concierto de Guns n' Roses. Épica pura y desparrame de nostalgia para recibir a los que fueron mi primer vínculo con el heavy metal a mis 15 añitos...

Como muchos de los chavales de mi generación, yo me inicié con los Gn'R cuando estaban en la cúspide, a punto de sucumbir de éxito... con un Axl envanecido por la masa creyente, ciega y sorda, alucinando ante la potencia de los Use your Illusion I y II. El resto de la discografía de los americanos, la escuché después. No mucho después. El fervor pistolero me llevó al consumo convulsivo, y el Appetite for Destruction no tardó en llegar a mi casa, donde ocupa un lugar destacado desde entonces.  Normal. El disco es una joya de principio a fin. En eso, soy muy poco original, coincido con todos los expertos.

El comienzo no puede ser más espectacular: Welcome to the jungle es más que un himno, es una declaración de intenciones, es una advertencia, un aviso, una amenaza... ¡es un jodido grito de guerra! Es imposible que tras escuchar el riff inicial, no tengas ganas de levantarte y rugir como si verdaderamente estuvieras en la selva.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Si no puedo bailar, no es mi revolución



Hoy, 8 de marzo, es un día de lucha en todos los frentes: en casa y en la calle, en el curro, en la política, en la escuela...

También el mundo de la música es un campo de batalla en el que queda mucho por avanzar (y si no, mirad cuál es el porcentaje de mujeres en los carteles de los festivales). Así que para celebrar esta jornada, qué mejor que una playlist 100% chicas. No hemos pretendido incluir sólo temas reivindicativos ni sentar cátedra de nada; aquí hay de todo: cañeras y románticas, rockeras y melódicas, en activo e inmortales, que van por libre o que lideran una banda... Sin otro criterio que su condición femenina y que nos encantan sus canciones. Porque estar en un oficio mayoritariamente masculino ya tiene mérito en sí mismo, y si no que se lo digan a los grupos de chicas de los 60 o a nuestra Marisol, que no tenían ni voz ni voto sobre su carrera.

¡Esperamos que os guste esta banda sonora, tanto a vosotras como a vosotros! ¡Nos vemos esta tarde en las calles de todo el mundo!


miércoles, 25 de enero de 2017

Pipeline (by Carol)

Pipeline


Me quedo loca cuando con la gente que baila bien, bien de verdad. Veo exhibiciones de rock and roll acrobático o de Northern soul y me pongo verde de envidia. Sin embargo, y aunque me gusta mucho bailar, no soy especialmente habilidosa y sí muy perezosa, así que nunca he intentado aprender en serio. (Bueno, exceptuando un breve periodo en que tomé clases de tango y resultó ser mucho más difícil de lo que esperaba).

Salvo en documentales o pelis, nunca había visto bailar ska en condiciones. Hasta una noche en que fui a un concierto con mi amiga Chisato, una japonesa skatalitika, en un garito del norte de Londres que dedicaba una sesión mensual a estos ritmos. Al terminar el bolo la gente se quedó allí bailando y me fijé en una pareja, una chico y una chica negros, quizá de la notable comunidad jamaicana de la ciudad. ¡Qué barbaridad, qué manera de moverse! ¡Eso era ska, y no los manotazos al aire que pegaba yo! Recuerdo perfectamente la canción que sonaba en ese momento: 'Pipeline'.

viernes, 29 de abril de 2016

Bourbon (by Carol)

Bourbon

Esta semana laboral ha sido, digamos, áspera. De esas en las que te da por pensar que podrías ser feliz plantando lechugas en una aldea con cinco habitantes y tres cabras (esta idea se me pasa rápido). O en qué podrías hacer si tuvieras a mano un AK-47 (esta otra tarda un poco más en irse de la cabeza).

lunes, 21 de marzo de 2016

Agradecidas y emocionadas...

... solamente podemos decirrrrr: ¡gra-cias-por-ve-niiiiir!

Sí, llevábamos toda la vida buscando una ocasión para invocar a Lina Morgan. Una vez recuperadas de la resaca ¡y de la mudanza!, no podíamos por menos que dar las gracias a toda la gente que vinisteis a la III Fiesta del Buen Rollo a celebrar el quinto cumpleaños de nuestro blog.

viernes, 15 de enero de 2016

Let’s Dance (by Carol)

Preciosidad hallada en nfgraphics.com


Es duro asumir que, desde hace cinco días, vivimos en un mundo sin David Bowie. Ésta es una semana de luto –por no decir de mierda- para todos los que amamos el rock and roll. El Hombre de las Estrellas ha vuelto al planeta al que pertenecía y nos ha dejado solos.

jueves, 14 de mayo de 2015

Greased Lightnin' (by Isa)


Ya se sabe que los caminos del Señor son inescrutables, y los de la música aún más. Varios acontecimientos vitales me han arrastrado hasta este clásico del género cinematográfico musical en general, y hasta este tema en particular. Os lo cuento:

1. La semana pasada tuve la oportunidad de ver 'Con Faldas y a lo Loco' (Some Like It Hot) en pantalla grande y, aunque la he visto bastantes veces, no recordaba como en una de las primeras conversaciones entre Jack Lemon y Tony Curtis, este le propone "reinvertir" su magro sueldo de músicos apostando por un caballo llamado 'Greased Lightning' en las carreras. ¿Casualidad?

2. El reencuentro reciente con mis compañeros del cole en el que estuve desde los 4 a los 17 años. A algunos no les veía desde hace 20 años y el amasijo de emociones, la inmersión nostálgica, ha sido -y aún hoy sigue siendo- más que notable. En mi clase había un grupo de cuatro chicas que se hacían llamar las 'Pink Ladies' y, por supuesto, yo tenía a mi Danny Zucco particular, de fachada macarra y entraña tierna.

3. Aunque hace años que no tengo coche, este finde voy a coger el de mi padre para una escapada 'relámpago' y se trata de un ejemplar histórico digno de aparecer en alguna de las carreras de la mítica película.

viernes, 20 de junio de 2014

Summertime Blues (by Carol)

No soy el tipo de persona que ama el verano. A ver, me gusta el buen tiempo y creo que todos los ciudadanos, en un mundo perfecto, deberíamos tener al menos una semana de vacaciones pagadas en la playa. Pero también me gusta mucho que haga frío a veces y llevar jerseis de lana y todo eso. Supongo que esto es, de nuevo, un trauma procedente de la adolescencia. Entre los 12 y los 18 años, más o menos, casi puede decirse que temía que llegara junio. Seguramente la experiencia habría sido distinta si hubiera vivido en una población costera, pero yo era de interior y odiaba ir a la piscina y tenía mil complejos que me hacían odiar aún más ir a la piscina. Vivía el estío (Isa, va en tu honor, que sé que te gusta la palabra ;) como un largo y aburridísimo paréntesis en el que no tenía gran cosa que hacer, salvo leer, y me aburría tanto o más cuando tocaban las vacaciones familiares.

Sin embargo, a medida que me hice mayor y empecé a ganar independencia en todos los sentidos y a desprenderme de lastres (a saber, complejos y amigos-basura), he empezado a disfrutarlo más. Y hay veces en las que una se siente veraniega aunque esté en medio del más gélido invierno. Hoy es una de esas ocasiones, y no sólo porque esté escribiendo desde el Mare Nostrum, que también. Así que creo que 'Summertime Blues' es una canción perfecta para ilustrar mi relación amor-odio con esta estación del año.

Eddie Cochran

lunes, 12 de mayo de 2014

Bring It Back Again (by Carol)

stray_cats
Sólo hay un lugar mejor que la cama para pasar una mañana tardía de domingo: la taberna. Y si a la buena compañía y a un vermut de grifo con sifón le añades música, el domingo se convierte automáticamente en un día memorable. Hace un par de semanas asistí a una muy divertida sesión matinal de homenaje a Eddie Cochran con Savoy Truffle a los platos y unos The Lucky Dados que estuvieron increíbles interpretando versiones de Cochran y otros grandes del rock and roll con guitarra y contrabajo. Tocaron una de mis canciones favoritas y que hacía muchos años que no escuchaba, ‘Bring it Back Again’.

Éste es uno de los mayores jitazos de Stray Cats, banda señera del revival rockabilly de principios de los 80 que eclosionó especialmente en el Reino Unido, a donde Brian Setzer y sus chicos se mudaron en busca de mayor fortuna que en Estados Unidos… y vaya si triunfaron. En la época en que yo la conocí frecuentaba la compañía de rockers y ‘Bring it Back Again’ era pinchada con asiduidad. Me gustaba mucho entonces y me sigue gustando ahora; creo que es una composición con ecos de los mejores clásicos de la Sun Records en los que el grupo se inspiraba y me pone de un humor excelente. Puedo imaginarme perfectamente en un Cadillac descapotable haciendo kilómetros por la Ruta 66, con música molona en la radio y en buena compañía (bueno, vale, ni conduzco ni mucho menos he cruzado los Estates en coche... pero gracias a las pelis y al rock and roll todos podemos sentir esa sensación, aunque sea de mentir

viernes, 14 de marzo de 2014

Rock And Roll (by Carol)

rock and roll


Esta mañana me esperaba en la calle un agradecido sol primaveral, estaba bastante en paz conmigo misma y con la humanidad −cosa que no ocurre con frecuencia− y la primera canción que saltó en mi mp3 fue el ‘Rock and Roll’ de Led Zeppelin. Señal captada; allá vamos.

Esta barbaridad de tema es justamente eso: rock and roll en estado puro, ni más ni menos. De hecho, su proceso de creación demuestra que la respuesta a casi todo en este mundo no está blowin' in the wind, sino en el rock and roll (además de en el fondo de un vaso, como es bien sabido). Resulta que estaban los Zeppelin trabajando en la fantástica ‘Four Sticks’ y John Bonham se bloqueó con el complejo ritmo de batería de la canción. Rebotado, Bonham se arrancó a tocar un riff basado en la intro del ‘Keep a Knockin’’ de Little Richard, y Jimmi Page se animó a seguirle con la guitarra. Se lo pasaron tan bien que dejaron momentáneamente de lado ‘Four Sticks’ para ponerse con ‘Rock

miércoles, 26 de febrero de 2014

Resaca post-fiesta

¡Y llegó el día de la Fiesta del Buen Rollo... y pasó!

Sí, todo lo bueno termina en un abrir y cerrar de ojos, pero ¡que nos quiten lo bailao! Fue una noche increíble gracias a vosotros, al ilustre DJ Savoy Truffle y al entusiasmo y ganas de divertirse de todos. Y como se nos hizo corta y siempre queremos más, ya podéis ir ensayando los pasos de baile para el guateque del cuarto aniversario.

De momento, aquí os dejamos el setlist que sonó en la fiesta -¡cinco horas, cinco, de rock y pop de lujo!- y algunos de los mejores momentos capturados por la cámara. Son todos los que están, pero no están todos los que son, así que si alguno tiene en su poder más fotillos le agradeceremos un montón que nos las haga llegar para completar el álbum. Podéis verlo completo en la página de Canciones de Buen Rollo en Facebook.

viernes, 25 de octubre de 2013

Gloria (by Moriarty)


A Van Morrison se le aparece un Súcubo*, y lejos de asustarse, se lo cuenta a sus colegas e incluso presume de ello.


*Súcubo: demonio con forma de mujer de extrema belleza que seduce a jovencitos introduciéndose en sus sueños

Extraída de Doctor Ojiplático

"Chavales, todas las noche hay una tía que está buenísima, baja por la calle, sube las escaleras, llama a mi puerta, se me mete en la cama, y ¡¡¡¡LO FLIPO!!!!"

miércoles, 14 de agosto de 2013

Sheena is a Punk Rocker (by Carol)

Cada vez que alguien esgrime el argumento de que el valor de la obra arte es directamente proporcional a la dificultad que entraña su creación, muere un gatito. “¿Señora con sombrilla en la playa de Cadaqués? ¡Yo aquí solo veo dos manchas! ¡Esto lo puede hacer mi sobrinico de dos años! ¡El arte moderno es un timo!”. Hombre, pues a veces sí, pero no siempre. ¿Son las latas de Campbell’s de Warhol menos valiosas (al menos artísticamente hablando) que La familia de Carlos IV? Para mí no; simplemente, no son comparables en absoluto.


Si hablamos de música, en estas discusiones yo siempre pienso en los Ramones y sus benditos tres acordes (¿o eran cuatro?). En mi modesta opinión, lo interesante del arte son las sensaciones que te provoca, que te haga sentir cosas, que se te erice el vello de la nuca, más allá de que esté o no esté primorosamente realizado. Según quién las escuche, las ‘Variaciones Goldberg’ vía Glenn Gould serán un rollo macabeo o bien una auténtica maravilla. El virtuosismo de Joe Satriani o de cualquier otro dios de la guitarra es capaz de alucinar o de aburrir hasta el infinito y más allá. Las canciones de los Ramones pueden parecerte una ful y todas iguales, o puedes empezar a pegar botes como loco y pasártelo canica con ellas. Adivinaréis que yo pertenezco al segundo grupo.

‘Sheena is a Punk Rocker’ me salvó, hace años, de morir de aburrimiento y mala leche en un bodorrio al que asistí muy a disgusto. El novio era amigo mío y una buena persona, pero se casaba con una pedazo arpía de las de libro (de hecho, y no me alegra decirlo, el tiempo nos dio la razón a todos los que opinábamos así, que éramos muchos). Afortunadamente, los amigos de ella eran majos y tenían una colección de discos bastante apañada, y en cuanto alguien pinchó esta canción la noche se empezó a poner tan divertida que al final me lo pasé hasta bien. (Sobre todo cuando los novios hicieron mutis por el foro...).

viernes, 21 de junio de 2013

The Girl Can’t Help It (by Carol)

Escribo esta entrada en un día un poco triste. Tony Soprano ya nunca volverá al Bada Bing!, y tengo en la cabeza a varios amigos que lo están pasando mal por diversas circunstancias. Había previsto otra canción, pero creo que hoy necesitamos algo muy cañero para espantar la tristeza y la mala suerte. Así que vamos a meternos un pildorazo de Little Richard, que nunca falla.

De entre todos los dioses del Rock and Roll primigenio, Richard Wayne Penniman es uno de mis favoritos. Salvaje, provocador, divertido, estrafalario; gay (aunque luego renegara de su condición), negro y pobre en los Estates de los años 50; expulsado de la casa familiar por su muy religioso padre –que, por otra parte, era destilador ilegal de whisky-, para quien el comportamiento del chaval era inaceptable... De este figura sólo podían nacer temas tremendísimos como ‘Good Golly Miss Molly’, ‘Lucille’, el celebérrimo ‘Tutti Frutti’ (sin bromas: me acabo de enterar de que cuando aúlla “Auanbabuluba-balambabu”, lo que está diciendo es “A Whop Bop a Lua, a Whop Bam Boom”. ¡Vengaaa, que vosotros tampoco lo sabíais!), o el que hoy nos ocupa, ‘The Girl Can’t Help It’. ¡Suban los altavoces, que nos vamos!






Compuesta por Bobby Troup en 1956, ‘The Girl Can’t Help It’ formaba parte de la banda sonora de la película homónima protagonizada por la atómica Jayne Mansfield y por Tom Ewell, que daba muy bien el tipo de bobalicón rodeado de pibones.





Ya veis que la Mansfield lograba que hasta el hielo se derritiera a su paso y que los hombres perdieran la cabeza, tal y como se dice en la canción… aunque personalmente me parece un poco vulgar en relación a otras bellezas del momento, como Marilyn o la Loren; no digamos ya si la comparamos con la clase de Lauren Bacall… Bueno, supongo que aquí habrá muchos/as que no estén de acuerdo: espero vuestros comentarios.

Como este corte nunca lo suelen incluir en esos recopilatorios de grandes jitazos del R’N’R, que significaron mis primeros escarceos con Little Richard, sólo lo conocí cuando vi esa maravilla trash llamada Pink Flamingos. De la primera vez en realidad no me acuerdo, porque era muy chiquilina y probablemente no entendí gran cosa. El segundo visionado, sin embargo, fue hace un par de años en pantalla grande: ¡lujo asiático! Además de partirme la caja, salí fascinada por la peli y sin poderme quitar la canción de la cabeza en una semana. ¡No me digáis que Divine no mola más que la Mansfield, por favor!





Little Richard ha inspirado a tantos músicos (en un alarde de modestia él mismo se autodenominó “el arquitecto del Rock and Roll”) que no es de extrañar que existan innumerables versiones de ‘The girl…' de bandas de tanto relumbrón como The Animals, Led Zeppelin, Babes in Toyland, mi admirado Mick Ronson o The Flamin’ Groovies. De todas, ésta es mi versión favorita. Ahí os la dejo. Consejo CBR para el fin de semana: ¡cuidaos de las mujeres y los hombres de rompe y rasga, que tienen mucho peligro! Luego no digáis que no os lo advertí.





viernes, 14 de diciembre de 2012

Friday on my Mind (by Carol)

En alguna parte del ático de mi casa familiar (claro, en mi pisisito no existe tal cosa; es más, todo él es como el ático) anda una caja enorme llena de casetes, que me llevé para allá en una de mis mudanzas. Hay algunas originales, pero sobre todo grabadas; eran esos tiempos en los que un amigo se compraba un disco y nos lo grababa al resto. Por aquel entonces, como recordaréis los más viejos del lugar, eso no era ilegal.

Dentro de esa caja está gran parte de mi educación musical. Hay algunas cintas grabadas por mí misma, con la portada del disco original fotocopiada (que yo me lo tomaba muy en serio). También hay regalos: mi primera vez con los Smiths, por ejemplo, en una TDK con la esmerada caligrafía de mi buen amigo Luis Chelsea. O la de mi primer "novio" oficial (que ni tenía tan buena letra ni era tan buena gente, hay que decirlo) con grandes éxitos de R’N’R clásico. En esos momentos, ésa parecía una buena razón para enamorarte de alguien. Más tarde descubrí que tener buen gusto musical no quita para que seas un cretino.

Y, por fin, dentro de esa “máquina del tiempo” hay una cinta grabada de otra cinta (y por tanto con sonido de dudosa calidad, aunque eso no importaba demasiado) que me había prestado un compañero de instituto, titulada "Rock Glorioso y Otras Variedades". En esa recopilación descubrí a dos bandas importantísimas (venía 'In the City', mi primer contacto con The Jam, y el 'Psycho' de The Sonics), además de una canción que me pareció alucinante desde los primeros acordes: 'Friday on my Mind'. Esa mezcla de sonido “beatle” con pizca de psicodelia me tenía hipnotizada y me pasaba la vida dándole al botón REV de la minicadena para escucharla una y otra vez. Lo cierto es que nunca me ha dado por seguir la discografía de The Easybeats, como sí ocurrió con los otros dos grupos citados, pero aún hoy me sigue pareciendo uno de los temas más increíbles que he escuchado en mi vida.

Quizás a algunos no os diga mucho el nombre de los Easybeats, pero sí os sonarán más los de Harry Vanda (guitarrista) y George Young (guitarra rítmica y teclados). Principales compositores del grupo, están también tras las composiciones y la producción de dos bandas tan dispares como Los Bravos (suyo es el 'Bring a Little Lovin’, un rompepistas del que hablaremos en otra ocasión) y… AC/DC (George es el hermanito de Angus y Malcolm).

'Friday on my Mind' fue el mayor jitazo de estos australianos, con el que asaltaron en 1966 las listas de éxitos no sólo de su país de adopción, sino también de Reino Unido, USA y Holanda, entre otros. La ha versionado un montón de gente, como Bowie en su Pin Ups o The Shadows. Ésta me parece directamente un espanto, y la de Bowie tampoco me resulta especialmente inspirada, la verdad. Creo que el original roza la perfección absoluta. Tiene el punto justo de frescura, de rabia, de luminosidad y de sombras, una música endiablada para bailar… y claro, ¡esa letra! Muchos años antes de que The Cure nos regalaran esa maravilla llamada 'Friday I’m in Love', estos chavales ya hablaban del horror de enfrentarte a una gris semana laboral sin ningún aliciente, trabajando para un jefe infame, con el único deseo de que llegue el viernes para hacer las cosas que de verdad te importan en la vida, ver a tu chica y salir a bailar. Por supuesto, no todos los trabajos ni todos los jefes apestan, y bueno, hoy en día mucha gente ni siquiera tiene de eso… pero seguro que todos conocéis la sensación de madrugar el lunes y desear cerrar los ojos y que sea ya viernes.

Dado que cuando pinchan esta canción en algún garito me veo empujada a bailarla como si estuviera poseída, me ha resultado ciertamente chocante ver en este vídeo a parte del público ¡bailando agarraos! (atentos hacia el minuto 2:14). Y eso con un Stevie Wright en el escenario que también parecía tener un ataque epiléptico…

¡Disfrutad del viernes, el día en que todo es posible!


viernes, 30 de noviembre de 2012

Lonely Boy (by Carol)

Me da igual que todo el mundo hable de ellos y que sea poco original. Me da igual que sean mainstream o un hype que se vaya a desinflar en cuatro días (que no lo creo). No me importa si son de Akron – Ohio o de Villalibre de la Jurisdicción (el pueblo más chungo ever) – El Bierzo. Me trae al fresco que sean feos o guapos, que vistan así o asá, que hace dos años no los conociera ni Pirri y ahora babeemos con The Black Keys como borregos. Acepto ser borrega (en este caso concreto y sin que sirva de precedente).

Lo que me importa es el sudor. El sudor en el escenario, bajo los focos, cuando la banda está echando el resto frente al público. El sudor en las palmas de las manos mientras esperas la cola que no se acaba, al escuchar que empiezan a tocar y tú aún estás fuera, o entre canción y canción, impaciente por saber cuál será la próxima. Quiero el sudor de los conciertos, el sonido sucio, el público enardecido y en pie. “Si no sudas, es que no lo estás haciendo bien”, que dice la Sandford Alligator Band. O en otras palabras: “Sólo me importa de verdad que a ti te importe el Rock’n Roll” (Espanto dixit). Por mucho que Dan Auerbach diga que “me importa una mierda el rock and roll: sólo me interesa la buena música, independientemente del género”. Al margen de etiquetas, modas y mierdecillas varias, y aceptando que hubiera una parte del público que estaba allí por figurar y tal, lo que hervía anteanoche en el Palacio de los Deportes de Madrid era auténtico Rock and Roll.

Ya sé que no han inventado nada, eso está fuera de discusión. Pero qué influencias tan bien asimiladas... Qué sonido más cañero...

No quiero repetir lo que ya está dicho en nosecuántas crónicas (por cierto, otorgo a este titular, vía Efe, el premio al más bobalicón del año). Sólo os diré que yo me lo pasé canica, que canté en guachiguachi a pleno pulmón y berreé muchos “oh-oh-oh-oooohs” con los tipos que tenía al lado, a los que no conocía de nada (¡viva la camaradería conciertil!), y que lo único malo que puedo decir es que hora y media de concierto no nos dio ni para empezar. Queridos Dan y Pat: id a ver a Leonard Cohen, o a The Cure, o a Springsteen; aprended lo que es un bolazo de tres o cuatro horas y luego volved por aquí rápidamente, por favor.

Y bueno, sí, 'Lonely Boy' es la canción más manida de todo su repertorio y tienen muchas otras brutales que podría haber elegido… pero qué queréis que os diga: es lo más infeccioso que he escuchado en todo el año que lleva el disco en la calle. La pinchan en cualquier parte y se desencadena un efecto como de droga disuelta furtivamente en el ponche de una fiesta de instituto yanki: se nos empiezan a mover las piernas y los brazos sin control y acaba todo dios bailando enloquecido como si fuera el último día de su vida. Si eso no es magia, a ver qué es.

No puedo dejar de incluir el vídeo original, porque aporta matices musicales que se pierden en el directo, porque me encanta la idea ¡y porque el paisa bailarín me parece lo más grande! Hala, un bis.


The Black Keys - Lonely Boy from wbrdigital on Vimeo.


PD. No me voy a tirar el rollo auténtico de que yo soy una fan de las del principio de los tiempos. Honestamente, descubrí a The Black Keys hace sólo dos o tres años (y sentí nostalgia de habérmelos perdido durante tanto tiempo). Me los descubriste tú, aunque eso no vas a saberlo nunca, y probablemente tampoco leerás nunca este texto. Aun así: gracias, gracias, gracias.

PD2: Bonus tracks: 'Everlasting Light', temazo brutal que en el concierto acompañaron de una escenografía increíble. Gracias a quien se ha tomado la molestia de grabarlo y subirlo a YouTube para que parásitas como yo, que estaba demasiado ocupada flipándolo, lo aprovechen para su blog.

martes, 4 de septiembre de 2012

(You're the) Devil in Disguise (by Isa)

Estar en Memphis es pensar en El Rey y yo estoy en Memphis. Me ha costado llegar. He tenido que sortear nada menos que un huracán, el Isaac, que me ha tenido encerrada dos días en un hotel de Nueva Orleans... Y es que el Viejo Sur es una tierra castigada por tormentas y tornados, uno de esos rincones del planeta en los que las catástrofes naturales son 'naturales'...

Hay lugares malditos, en los que sus habitantes miran con desconfianza los escasos períodos de bonanza sabedores de que no pueden durar mucho, de que tarde o temprano les llegará la desgracia, como si hubiesen ofendido a Dios... O se hubiesen aliado con el mismísimo diablo.

El vudú, las creencias paganas mezcladas con una espiritualidad extrema hacen de los estados surcados por el Misisipi un caldo de cultivo excelente para las leyendas demoníacas y para la música... Y para historias de músicos que venden su alma al diablo...

No en vano se han engendrado aquí algunos de los ritmos más notables de la historia de la música contemporánea: el Blues, el Jazz, el Soul... Y cómo no, el Rock ‘n' Roll ¡y su Rey!

Devil in Disguise es una de mis canciones favoritas del gran Elvis Presley. Compuesta por el trío Giant, Baum and Kaye y lanzada por la discográfica de Elvis en Nashville en 1963, el tema triunfó como la Coca-Cola a ambos lados del Atlántico...

Y es que hasta John Lennon flipó con Devil in Disguise y con el registro vocal del Rey comparándolo con Bing Crosby... En la letra, Elvis acusa a una chica de ser el diablo disfrazado, pero yo creo que la canción le describe perfectamente a él: parece un ángel, anda como un ángel, habla como un ángel, pero... ¿O no?