DIEZ AÑOS DE CBR

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viernes, 25 de septiembre de 2015

‘Just Like Heaven’ (by Carol)

Poole&Smith
Mary Poole y Robert Smith de jovenzuelos

Esta mañana iba yo en el metro tan campante, de bastante buen humor, pensando en mis mierdecillas, siguiendo ese ritual inconsciente de mirar discretamente a las compañeras de viaje fortuitas (hoy había una tía rezando el rosario con los ojos cerrados. Palabra. Lo que no veas en el metro…), y me ha saltado en el mp3 esta favorita de The Cure. Y me he dicho que cómo es posible que aún no la haya sacado en CBR. Así que aquí está.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Friday on my Mind (by Carol)

En alguna parte del ático de mi casa familiar (claro, en mi pisisito no existe tal cosa; es más, todo él es como el ático) anda una caja enorme llena de casetes, que me llevé para allá en una de mis mudanzas. Hay algunas originales, pero sobre todo grabadas; eran esos tiempos en los que un amigo se compraba un disco y nos lo grababa al resto. Por aquel entonces, como recordaréis los más viejos del lugar, eso no era ilegal.

Dentro de esa caja está gran parte de mi educación musical. Hay algunas cintas grabadas por mí misma, con la portada del disco original fotocopiada (que yo me lo tomaba muy en serio). También hay regalos: mi primera vez con los Smiths, por ejemplo, en una TDK con la esmerada caligrafía de mi buen amigo Luis Chelsea. O la de mi primer "novio" oficial (que ni tenía tan buena letra ni era tan buena gente, hay que decirlo) con grandes éxitos de R’N’R clásico. En esos momentos, ésa parecía una buena razón para enamorarte de alguien. Más tarde descubrí que tener buen gusto musical no quita para que seas un cretino.

Y, por fin, dentro de esa “máquina del tiempo” hay una cinta grabada de otra cinta (y por tanto con sonido de dudosa calidad, aunque eso no importaba demasiado) que me había prestado un compañero de instituto, titulada "Rock Glorioso y Otras Variedades". En esa recopilación descubrí a dos bandas importantísimas (venía 'In the City', mi primer contacto con The Jam, y el 'Psycho' de The Sonics), además de una canción que me pareció alucinante desde los primeros acordes: 'Friday on my Mind'. Esa mezcla de sonido “beatle” con pizca de psicodelia me tenía hipnotizada y me pasaba la vida dándole al botón REV de la minicadena para escucharla una y otra vez. Lo cierto es que nunca me ha dado por seguir la discografía de The Easybeats, como sí ocurrió con los otros dos grupos citados, pero aún hoy me sigue pareciendo uno de los temas más increíbles que he escuchado en mi vida.

Quizás a algunos no os diga mucho el nombre de los Easybeats, pero sí os sonarán más los de Harry Vanda (guitarrista) y George Young (guitarra rítmica y teclados). Principales compositores del grupo, están también tras las composiciones y la producción de dos bandas tan dispares como Los Bravos (suyo es el 'Bring a Little Lovin’, un rompepistas del que hablaremos en otra ocasión) y… AC/DC (George es el hermanito de Angus y Malcolm).

'Friday on my Mind' fue el mayor jitazo de estos australianos, con el que asaltaron en 1966 las listas de éxitos no sólo de su país de adopción, sino también de Reino Unido, USA y Holanda, entre otros. La ha versionado un montón de gente, como Bowie en su Pin Ups o The Shadows. Ésta me parece directamente un espanto, y la de Bowie tampoco me resulta especialmente inspirada, la verdad. Creo que el original roza la perfección absoluta. Tiene el punto justo de frescura, de rabia, de luminosidad y de sombras, una música endiablada para bailar… y claro, ¡esa letra! Muchos años antes de que The Cure nos regalaran esa maravilla llamada 'Friday I’m in Love', estos chavales ya hablaban del horror de enfrentarte a una gris semana laboral sin ningún aliciente, trabajando para un jefe infame, con el único deseo de que llegue el viernes para hacer las cosas que de verdad te importan en la vida, ver a tu chica y salir a bailar. Por supuesto, no todos los trabajos ni todos los jefes apestan, y bueno, hoy en día mucha gente ni siquiera tiene de eso… pero seguro que todos conocéis la sensación de madrugar el lunes y desear cerrar los ojos y que sea ya viernes.

Dado que cuando pinchan esta canción en algún garito me veo empujada a bailarla como si estuviera poseída, me ha resultado ciertamente chocante ver en este vídeo a parte del público ¡bailando agarraos! (atentos hacia el minuto 2:14). Y eso con un Stevie Wright en el escenario que también parecía tener un ataque epiléptico…

¡Disfrutad del viernes, el día en que todo es posible!


viernes, 30 de noviembre de 2012

Lonely Boy (by Carol)

Me da igual que todo el mundo hable de ellos y que sea poco original. Me da igual que sean mainstream o un hype que se vaya a desinflar en cuatro días (que no lo creo). No me importa si son de Akron – Ohio o de Villalibre de la Jurisdicción (el pueblo más chungo ever) – El Bierzo. Me trae al fresco que sean feos o guapos, que vistan así o asá, que hace dos años no los conociera ni Pirri y ahora babeemos con The Black Keys como borregos. Acepto ser borrega (en este caso concreto y sin que sirva de precedente).

Lo que me importa es el sudor. El sudor en el escenario, bajo los focos, cuando la banda está echando el resto frente al público. El sudor en las palmas de las manos mientras esperas la cola que no se acaba, al escuchar que empiezan a tocar y tú aún estás fuera, o entre canción y canción, impaciente por saber cuál será la próxima. Quiero el sudor de los conciertos, el sonido sucio, el público enardecido y en pie. “Si no sudas, es que no lo estás haciendo bien”, que dice la Sandford Alligator Band. O en otras palabras: “Sólo me importa de verdad que a ti te importe el Rock’n Roll” (Espanto dixit). Por mucho que Dan Auerbach diga que “me importa una mierda el rock and roll: sólo me interesa la buena música, independientemente del género”. Al margen de etiquetas, modas y mierdecillas varias, y aceptando que hubiera una parte del público que estaba allí por figurar y tal, lo que hervía anteanoche en el Palacio de los Deportes de Madrid era auténtico Rock and Roll.

Ya sé que no han inventado nada, eso está fuera de discusión. Pero qué influencias tan bien asimiladas... Qué sonido más cañero...

No quiero repetir lo que ya está dicho en nosecuántas crónicas (por cierto, otorgo a este titular, vía Efe, el premio al más bobalicón del año). Sólo os diré que yo me lo pasé canica, que canté en guachiguachi a pleno pulmón y berreé muchos “oh-oh-oh-oooohs” con los tipos que tenía al lado, a los que no conocía de nada (¡viva la camaradería conciertil!), y que lo único malo que puedo decir es que hora y media de concierto no nos dio ni para empezar. Queridos Dan y Pat: id a ver a Leonard Cohen, o a The Cure, o a Springsteen; aprended lo que es un bolazo de tres o cuatro horas y luego volved por aquí rápidamente, por favor.

Y bueno, sí, 'Lonely Boy' es la canción más manida de todo su repertorio y tienen muchas otras brutales que podría haber elegido… pero qué queréis que os diga: es lo más infeccioso que he escuchado en todo el año que lleva el disco en la calle. La pinchan en cualquier parte y se desencadena un efecto como de droga disuelta furtivamente en el ponche de una fiesta de instituto yanki: se nos empiezan a mover las piernas y los brazos sin control y acaba todo dios bailando enloquecido como si fuera el último día de su vida. Si eso no es magia, a ver qué es.

No puedo dejar de incluir el vídeo original, porque aporta matices musicales que se pierden en el directo, porque me encanta la idea ¡y porque el paisa bailarín me parece lo más grande! Hala, un bis.


The Black Keys - Lonely Boy from wbrdigital on Vimeo.


PD. No me voy a tirar el rollo auténtico de que yo soy una fan de las del principio de los tiempos. Honestamente, descubrí a The Black Keys hace sólo dos o tres años (y sentí nostalgia de habérmelos perdido durante tanto tiempo). Me los descubriste tú, aunque eso no vas a saberlo nunca, y probablemente tampoco leerás nunca este texto. Aun así: gracias, gracias, gracias.

PD2: Bonus tracks: 'Everlasting Light', temazo brutal que en el concierto acompañaron de una escenografía increíble. Gracias a quien se ha tomado la molestia de grabarlo y subirlo a YouTube para que parásitas como yo, que estaba demasiado ocupada flipándolo, lo aprovechen para su blog.

viernes, 11 de febrero de 2011

Friday I'm in love

Aunque resulte obvio, la canción del primer VIERNES en la vida de este blog no podía ser otra que 'Friday I'm in love', uno de los temas más alegres y famosos del grupo británico The Cure. ¿A quién no le hace sonreír el día más esperado de la semana?.



Lanzada en 1992, 'Friday I'm in love' parece más que una celebración, una burla de la música pop... fue una canción pop perfecta en medio de la oscuridad y el desánimo en que nos estaba sumiendo el Grunge que dominaba en aquel momento.

Es irónico que una de las bandas que se había destacado por sus canciones tenebrosas en la década del '80 hiciera un tema tan simple y desenfadado cuando la tendencia musical dominante apuntaba hacia la oscuridad.

'Friday I'm In Love' fue nominada para un premio Grammy y ganó el premio al mejor video musical de MTV. La canción fue un hit en la radio -cuando la radio pintaba algo en esto- y trajo toda una nueva generación de fans para la banda.

Sin embargo, el vocalista de la banda y compositor de la canción, Robert Smith, declaró en una entrevista con Musikexpress en 2000: "La gente a la que le gusta "Friday I'm In Love" no son realmente fans de The Cure. No son ellos los que compran nuestros discos".