¡Ya tenemos encima las Navidades otra vez! Salvo que el p*** virus lo impida, nos queda por delante un porrón de pantagruélicas comilonas familiares que siempre conviene amenizar con buena música. Ya sabéis, por lo de amansar a las fieras...
Así que os traemos nuestra fantástica lista de reproducción de joyas navideñas, convenientemente actualizada con las colaboraciones de varios lectores y lectoras. ¡Gracias por contribuir con vuestras ideakas!
Ya sabéis: antes de que vuestro cuñao intente plantaros en la tele algún programa casposo propio de esta época o un disco de villancicos horteras, tomadle la delantera con estas tres horas de temazos navideños, con la que contentaréis a (casi) todo el mundo, porque aquí están desde Sinatra hasta Ramones... y sí, tampoco falta Mariah Carey, porque así lo habéis querido.
¡Las chicas CBR os deseamos unas fiestas estupendas y un año nuevo con muchos momentos felices, mucha salud y mucho rocanrol! Y sobre todo... ¡COVID-free, que ya está bien, copón!
En un cassette, que me grabó un vecino que me gustaba cuando tenía 14 años, que mezclaba canciones del 'Permanent Vacations' y del 'Pump' de Aerosmith está el germen de mi vocación metalera. Escuché chorrocientas veces esos temas en mi radiocasete de plástico rojo, que era mi bien más preciado junto con mi walk-man. Ambos me aislaban de mis hermanos pequeños -de los que me separaba una infancia ya perdida- en una casa superpoblada y ruidosa: 'Love in an elevator', 'Jannie's got a gun' y, por supuesto, 'Dude (looks like a lady)' eran mis favoritas.
A la adolescente noventera que fui le flipaba y le repelía Steven Tyler a partes iguales. Fue la época del 'Get a grip', con la radioformula y la MTV dando caña a todos sus temas. Cuando me enteré de que la chica monísima que salía en el vídeo de Crazy era su hija fui consciente de lo generosa que puede ser la genética de un feo con las generaciones posteriores. No tienen nada que ver los vídeos de esa época con una producción casi de película con los de la etapa justo anterior, que eran menos currados -por lo general- y también más gamberros (por decirlo suavemente). El de 'Dude (looks like a lady') que es de 1987 es un claro ejemplo.
Hoy es Black Friday, una festividad moderna y capitalista de la que hace nada los españolitos no sabíamos ni que existía... pero ¡ah!, la globalización que todo lo puede nos ha traído desde USA lo más consumista de su semana de Acción de Gracias. El viernes negro es el día de los descuentos y las ofertas que abre la veda para el furor de las compras navideñas y en eso el sector de las nuevas tecnologías es el rey. Por supuesto, ha sido un anuncio de Apple el que me ha hecho enamorarme de esta canción.
El 'This strange effect' que escuché en la tele y me flipó es una versión de The Shacks, un grupo de indie rock americano (creo) del que lo más conocido es este tema y su aparición en el anuncio de iPhone que les ha puesto en órbita a nivel mundial. La voz susurrante de Shannon Wise hechiza pero es que la melodía es tan irresistible que es difícil sacársela de la cabeza. 'This strange effect' es lánguida y sensual como el buen rollo que sucede a una noche de fiesta o a una jornada de éxito. El vídeo con los componentes del grupo comiendo galletitas de colores con el logo de la compañía discográfica, que bien podrían ser pirulas por el "extraño efecto" psicódelico que provoca en ellos.
Ya está a la venta el mejor libro sobre The Kinks jamás escrito en castellano: 'Atardecer en Waterloo'. Ya era hora. The Kinks tiene el honor de ser el grupo que más aparece en Canciones de Buen Rollo, y solo con eso os podéis hacer una idea de su dimensión ;-) Pensar en ellos es reproducir mentalmente un centenar de temas míticos. Porque la banda que formaron los hermanos Ray y Dave Davies en Musswell Hill (Londres) en 1963 es ya un grupo de culto, un emblema británico que creció a la sombra de unos Beatles mucho más comerciales, de melodías y letras más simples -sobre todo en sus primeros discos, con los que lo petaron- y unos Rolling Stones siempre a punto para la controversia.
The Kinks se merecían una biografía bien hecha y por fin la tienen. Una biografía detallada, profusa, pero narrada de forma amena, literaria. Porque ¿cuántas veces habéis leído truños infumables llenos de datos inconexos? Por desgracia, es lo que abunda... esos tochos que caen en tus manos de fan ilusionada, ansiosa por conocer los pormenores de la vida de esa banda que te flipa, y acabas abandonando por pura decepción antes de cogerle tirria a los integrantes de un grupo al que adoras.
Con 'Atardecer en Waterloo' no te pasará eso. Si no al revés. Aunque tu conocimiento de The Kinks sea escaso, y se reduzca a sus cinco canciones más famosas, es imposible que tras la lectura de sus páginas no tengas ganas de más. Y es que es un libro escrito con pasión pero también con investigación intensa y documentación precisa. No en vano sus autores son dos de los mayores estudiosos de la banda en España: Manuel Recio (colaborador de Canciones de Buen Rollo) e Iñaki García han dedicado dos años de su vida a sacar adelante este proyecto con mucho esfuerzo, dedicación y entusiasmo a prueba de bombas.
La historia definitiva de The Kinks (editada por Sílex) con Dave Davies - el inventor del riff de 'You Really Got Me'- a cargo de la introducción, se completa con una discografía comentada por el Doctor Soul (aka Luis Lapuente), colaborador también en CBR y un prólogo de un ilustre fan kinkarra, El Gran Wyoming.
Los autores estarán presentando 'Atardecer en Waterloo' hoy jueves 11 de mayo en Madrid, en El Argonauta (Fernández de los Ríos, 50) -allí estaremos las buenrolleras- y tienen previsto estar en Bilbao (20 de mayo), Sevilla (27 de mayo), Salamanca (17 de junio) y Valencia (24 de junio). Información sobre las presentaciones aquí.
Os dejamos con la canción que da nombre al libro, 'Waterloo Sunset', para ir abriendo boca:
¡Bien, queridxs! Se acerca el atracón de marisco, cordero, tofu (que los vegetarianos también celebran la Navidad) o lo que corresponda. Y como cualquier momento de la vida es mejor con música, aquí os traemos la playlist colaborativa que hemos confeccionado gracias a vuestras aportaciones.
Ya sabéis: este año no buscábamos bizarradas, sino joyas y rarezas molonas para acompañar una cena en divertida... o, en su defecto, neutralizar conversaciones-basura de tu cuñao el racista o tu tía la que siempre te dice que has engordado. Combinada con unas cuantas copas de vino, el efecto pacificador es casi instantáneo.
Queridos lectores, os anuncio que tenemos una nueva bloguera in da house: Lola. Ella aún no lo sabe, pero ya ha ingresado en el club de pequeñas rockeras, esa generación de niños y niñas que en sus casas escuchan a Janis Joplin y no a Taylor Swift, a Rosendo en lugar de a Justin Bieber, que se saben toda la discografía de The Kinks e ignoran qué o quiénes son Auryn. No podrá ser de otra manera, siendo sus papás dos musicoadictos como Isa J. Moya y Manu Grooveman. ¡Será una niña culta, divertida y feliz!
Isa y Carol posan en el fotocol con su pinchadiscos de cabecera, Savoy Truffle
Lo mejor de una fiesta son siempre los invitados y el diyei, así que con gente como vosotros y con el intrépido pinchadiscos Savoy Truffle a los platos, la II Fiesta del Buen Rollo tenía que ser un éxito por fuerza. Y… al menos para nosotras lo fue. ¡Nos lo pasamos en grande y nos encantó veros a todos allí! Vamos, que le estamos cogiendo tanto el gusto que ya estamos pensando hacer edición estival al aire libre, con paella y sangría.
Pues sí, ya están aquí otra vez. Hace cuatro días estabas panza arriba en la playa, y en lo que te diste la vuelta, de pronto es 24 de diciembre.
Tanto si te gusta la Navidad como si no, con música todo es siempre mejor. Con las sugerencias que nos dejasteis en el grupo de Feisbu hemos confeccionado esta playlist navideña tan resultona y rockera, con temas que seguro os van a sorprender (al menos nosotras no conocíamos muchos de ellos) y que convertirán vuestra cena de Nochebuena en un guateque digno de Peter Sellers.
Charlie Brown y Snoopy sentados en el muelle de la bahía
Manuel Recio, alias Manu Grooveman, es periodista en Europa Press y colaborador en Jot Down, El País o Cuadernos de Jazz, entre otros medios. En busca permanente de las raíces del jazz y el blues con su banda Satellite y su arqueológico blog La música es mi amante. Soul y rock clásico, bossanova, pop español y, por supuesto, The Kinks, conforman la playlist de las cinco canciones imprescindibles del verano:
Luis Lapuentees médico de profesión y también uno de los mayores difusores de música negra de nuestro país, como promotor y como periodista; por eso se le conoce como el Doctor Soul. Creador y director del legendario festivalGalapajazz, se le puede leer habitualmente enEl Mundo y los domingos por la tarde se le puede escuchar en “Sonideros” (Radio 3). Es autor de “Historia-guía del soul”, entre otros volúmenes y monografías de músicos ilustres, aunque su única pasión confesable son The Kinks.
La semana pasada aproveché mis vacaciones para recorrer el país de punta a punta siguiendo los pasos de Ray Davies en su periplo español, rodeada de fans incondicionales de los Kinks y de su carismático líder, incluyendo su trayectoria en solitario. Ha sido mi primera experiencia como groupie, y aunque al principio iba de mera observadora, al final me he dejado imbuir por el fenómeno fan y lo he disfrutado. Así que solo puedo dar las gracias.
La máquinaria de CBR no se para ni en vacaciones, queridos amiguitos. Es más, tiramos la casa por la ventana y contamos con un colaborador de excepción: Mr. Manu Grooveman, melómano de pro, autor del magnífico blog sobre jazz y blues La música es mi amante y, además, fan fatal de The Kinks. Así que su colaboración en CBR no podía ser otra que ésta...
Pero no olvidemos que nuestro corazón está en Galicia :-(
"Vacaciones. ¡Qué maravilloso día hace hoy! Estoy tan feliz que me dejaré llevar para disfrutar de estas vacaciones. Sí, vacaciones. Al final del muelle, soñando que estás aquí conmigo, compartiremos juntos estas mini vacaciones. Buscaremos en el cielo los huecos entre las nubes. A veces pienso que el sol nunca va a salir. Pero mejor estar aquí que en la sucia ciudad. Tuve que dejarla porque iba a acabar conmigo".
"Holiday me salvó la vida", confesó un apasionado Juan de Pablos, la mítica voz de Radio 3, durante la última Konvención de Fans de los Kinks en España. Y no es para menos, porque una canción en concreto y los Kinks en particular pueden salvarte la vida, siempre que quieras ser rescatado, claro. El bueno de Juan la trajo a colación al recordar un verano, de los primeros que pasó en Madrid, donde gracias a la música pudo sobrevivir.
Hace unos días coincidí con una marcha motera organizada por Harley-Davidson en Barcelona. Miles de motos (hasta 16.000 dicen algunas informaciones) de las de museo recorrieron las calles de la Ciudad Condal con sus dueños ataviados con su indumentaria de cuero, sus cadenas y sus botas bajo un sol de justicia... con esa imagen en la retina era difícil no reproducir mentalmente esta canción.
'Born to be wild' es la sintonía motera por excelencia. Un tema rudo de rock estridente y enérgico al que se le atribuye el origen de Heavy Metal (aunque el puesto está reñido con otras canciones como el You Really Got me de The Kinks, que ya tuvo su lugar en este blog). Es, además, el tema principal de la banda sonora de 'Easy Rider',
una película de culto asociada a la contracultura de los sesenta y
germen del cine independiente estadounidense.
'Easy Rider' es una road movie de 1969
dirigida por Dennis Hopper y protagonizada por Peter Fonda, Jack Nicholson
y el propio Hopper. La peli cayó en mis manos hace algunos años, por mi
cumple de los 27, en honor al que durante mis felices años
veinte fue mi nick en internet: Izzy Rider. Hay es ná ;-)
Escuchar una y otra vez aquello de 'ya estás en la edad de Cristo' es jodido. Mucho. A mí me marcó llegar a los 33, edad que ya he superado, aunque mi grácil figura y mi cara de adolescente se empeñen en desmentirlo :-)
Esta fecha es un hito en la vida a caballo entre la bofetada en la jeta y la cachetada en el culo, una llamada de atención para decirte: "amiga, estás entrando de lleno en la madurez, así que espabila que aún te queda lo mejor". Desde entonces he puesto un empeño especial en espabilarme. En estos últimos años he hecho de todo: casarme, tener un hijo, separarme, enamorarme, cambiar de trabajo y de profesión, irme a vivir con mi enamorao, empezar este blog... he hecho más cosas en este corto período de mi vida que en los 33 años anteriores.
Ahora le toca el turno de pasar la barrera del sonido y del tiempo a una de las personas más importantes de mi entorno, y por lo que puedo observar en la evolución de su trayectoria lo que se le avecina resulta tan seductor o más que lo que anterior, y tan vertiginoso e intenso que no le va a dar tiempo a echar de menos "los tiempos mejores", ni siquiera a un amante de la nostalgia como él.
Así pues, como viene siendo tradición en estas fechas y por tercera vez consecutiva, la CBR para homenajear al nostálgico maduro es de The Kinks, su grupo de cabecera y una excelente fuente de temas a la que acudir ante cualquier circunstancia vital. Acuñando al susodicho: "hay una canción de los Kinks para cada momento", y a este momento le viene que ni pintada esta: 'Where have all the good times gone?'.
Se trata de un tema compuesto por el emblemático líder del grupo de rock británico, Mr. Ray Davies, quien alcanzará los libinidosos 69 años este mismo mes ;-) Va de cumpleaños la cosa. La canción fue cara B de "Till the End of the Day,"y estaba incluída en su álbum del 65, The Kink Kontroversy, cuyo título se mofaba de la reputación que había adquirido la banda el año previo con peleas sobre el escenario y movidas durante sus conciertos europeos y que supusieron la prohibición de actuar en USA y el consiguiente retraso en la publicación del LP, que no llegó a los Estates hasta 1966. He aquí la versión primigenia y original:
Pese a lo que pueda parecer por el título, 'Where have all the good times gone?' no es una canción de cariz morriñero, al revés, es una oda vitalista que reivindica el carpe diem o eso de "cualquier tiempo pasado fue peor" con estrofas tan directas como esta:
"Well, yesterday was such an easy game for you to play
But let's face it: things are so much easier today
Guess you need some bringing down
And get your feet back on the ground"
Lo que os digo, a medio camino entre la bofetada en la jeta y la cachetada en el culo... Por supuesto, la primera vez que la escuché fue gracias a mi mentor kink, el homenajeado, y desde entonces es una de mis canciones predilectas de los Davies and co. Volvió a mí hace muy poco en formato anuncio (como suele ser habitual), pero ¡¡qué anuncio!! uno de los mejores de Ikea, esos grandes de la publicidad:
¿No me digáis que no es una genialidad? :-)
Como muchas de las creaciones de la banda de rock británica, 'Where have all the good times gone?' ha sido versionada por divinos y profanos. Entre los profanos está Van Halen y lo que hizo para su álbum Diver Down, que no voy a subir por temor a las represalias del homenajeado, pero que podéis escuchar aquí, y entre los divinos está el gran Bowie, que en 1973 se marcó esta cover del tema para su album Pin Ups, una delicia del rock glam:
Por si fuera poco, el destino ha querido que coincidiendo con el 33 cumpleaños del sr. Grooveman, se celebre este sábado en Madrid la II Konvención Kinks España, una jornada con tres eventos que culminará con un final de fiesta en El Intruso. Allí estaremos junto al resto de kinkies supurando rock del bueno por todos los poros de la piel, porque como dice Lino Portela en la Rolling Stones: "Ser de los Kinks es como ser de Betis..." y ya se sabe: 'mal que pierda':
Desde este lunes tengo jornada intensiva, un formato laboral muy
envidiado... Especialmente entre los que no lo tienen... entre ellos, yo
misma la semana pasada sin ir más lejos, cuando pensaba que madrugar para tener salir a las 15.00 iba a ser la solución a todos mis males ;-)
Muchos de mis amigos y conocidos miran con ojos golositos esas horas
vespertinas de asueto, imaginándome en la piscina echando una plácida
siesta... Y no sé a vosotros pero a mí, con esa idílica imagen en la cabeza, no se me ocurre mejor sintonía para la banda sonora de mis tardes que este temazo de los Kinks.
Compuesta por el líder del grupo británico, Ray Davies 'Sunny Afternoon' fue publicada en 1966 en el álbum Face to Face. Según la wikipedia, la canción refleja el giro que sufrió la banda musicalmente, desde los crudos sonidos de garage rock de sus inicios, a este tipo de piezas más elaboradas. El estilo Music Hall y la profundidad de su letra significaron un riesgo para el grupo, pues durante 1964 y 1965 se sostuvo con importantes hits de menor complejidad y más energía.
Sea como sea, 'Sunny Afternoon' es un tema delicioso, su melodía transmite sosiego estival y su letra es toda una oda a la indolencia y a la pereza de una tarde soleada ;-) Aquí os dejo el vídeo promocional del sencillo que fue filmado en medio de un bosque nevado, unas imágenes muy adecuadas para estas temperaturas, ¿verdad?
Cada vez que The Kinks aparecen en este blog me entra temblor de dedos por la inseguridad de quién sabe que lo leen expertos en el grupo, y que es fácil meter la pata cuando se habla de un tema ante gente que controla del mismo... pero hoy toca. Que me perdonen y corrijan las imprecisiones los entendidos en la materia 'kink'.
'I'm not like everybody else' es un tema que ya en el título deja marcada su autenticidad, su fuerza y la originalidad vital de su compositor, el señor Raymond Douglas Davies, que por supuesto sigue tocandola en sus actuaciones en solitario. Quién haya pasado por una crisis existencial en su vida (como yo) no encontrará una canción que le reafirme más en su peculiaridad como persona que ésta.
Al parecer, el líder de los Kinks escribió 'I'm not like everybody else' para The Animals, pero éstos la rechazaron, así que reversionaron el tema designando como vocalista principal a Dave (Davies), algo muy excepcional en la metodología del grupo según la cual cada hermano canta la canción que él mismo compone.
Lanzada en 1966, como cara B de Sunny Afternoon (otro hit que algún día tendrá su lugar aquí), 'I'm not like everybody else' ha sido versionada varias veces, incluso por el propio grupo. En 1994, The Kinks readaptaron el tema para su disco 'To the Bones', el último antes de su ruptura definitiva en 1996. Esta versión aparece al final de 'Cold Cuts', de los episodios de los Soprano -en clara referencia a ese astro de la pequeña pantalla que es Tony-. Se me saltan las lágrimas...
Mis circunstancias existenciales no son la únicas que me han llevado hasta 'I'm not like everybody else'... Cuando hace unos años quise recuperar mi afición infantil por la guitarra y empecé a practicar con acordes básicos, mi excepcional profesor me puso de 'deberes' este tema. Así que os podéis imaginar la cantidad de veces que he destrozado la canción.
Mi profe, 'musicólogo', guitarrista, banjoísta, bloguero, 'Kinky', social media addicted y periodista científico de fama internacional, cumple años mañana... Y si algo está claro es que él "no es es como todo el mundo". Va por ti.
Lola es uno de los nombres que barajo si algún día tengo una hija. Me encanta su sonoridad, su presencia y esa mezcla de carácter rotundo e ingenuidad... su inocencia.
Hay muchas canciones cuyos títulos son nombres propios y que de alguna manera han acabado por dotar de personalidad a los portadores de sus nombres. Cuantos padres habrán puesto a sus hijos Michelle por la canción de los Beatles; Roxanne, por la de Police; Angie por la de los Stones; Layla por Clapton, Fernando por la de ABBA... o hasta María por Ricky Martin -sí, hay gente pa tó-.
Pues a mí el que me gusta es Lola, y aunque no sea precisamente por el tema de los Kinks, he de reconocer que es una canción que me llena de energía y vitalidad. No en vano está considerada una de las mejores canciones de todos los tiempos por la Rolling Stone.
Lola es un tema escrito por Ray Davies para The Kinks -aunque su hermano Dave le reclame parte de la autoría- y narra el encuentro romántico entre un jovenzuelo y un transexual en un club del Soho londinense. Telita el tema. Cómo para sacar algo así en estos tiempos que corren con la ráfaga de involucionismo anti derechos sociales que estamos sufriendo... pero claro, se lanzó en junio de 1970 -en pleno auge del aperturismo-.
La letra trata la cuestión del travestismo con delicadeza y respeto al tiempo que con grandes dosis de humor, lo que la convierte en un perfecto himno buenrollista :-)
Hay canciones que te marcan, que imprimen un antes y un después en tu vida. Son como el paso de algunas personas por la senda de la existencia, que no sólo recuerdas el momento preciso de su aparición si no que además trazan tal surco en tu corteza cerebral que a partir de entonces tienes dificultades para rememorar como sobrevivías antes de ellas. Canciones que una vez que llegan a tus oídos sabes que no te van a abandonar nunca, que estarán ahí cuando las necesites.
Ésta es una de esas canciones. Entró en mi vida por primera vez en un bar -qué típico, ¿no?-, pero no en cualquier bar, en el bar, en MI bar. Era la primera vez que iba a ese garito y a partir de ese día no falté ningún fin de semana en un largo período de tiempo (el que supuso mi primera transición a la edad adulta). Me hice amiga del camarero, del portero y del DJ, y por eso en cuanto cruzaba la puerta nunca tardaba mucho en escuchar el reconocible riff de la intro de 'You really got me'.
Para una adolescente que dejaba atrás un pasado reciente cargado de complejos y de desencuentros de amor platónico, adoptar como himno un tema como éste es toda una declaración de intenciones... es decirle al mundo 'aquí estoy yo y espero gustarte porque así es como soy'. Por aquel entonces no sabía ni que la canción era de mucho antes de que yo naciera (1964), ni que había supuesto el lanzamiento a la fama para el grupo británico The Kinks, estandarte de la invasión británica.
Ahora no sólo sé eso, si no muchas cosas más... como que fue escrita por el líder de la banda, Ray Davies aunque la distorsión de la guitarra es obra de su hermano pequeño, Dave Davies, o que el tema es el embrión del futuro Hard rock y el Punk rock... ahora que ya soy mayor (por no decir cosas más fuertes) sé muchas más cosas sobre esta canción, pero eso no ha impedido que siga sintiendo el mismo furor juvenil que antaño cuando la escucho.
Hay personas que, como esta canción, no sólo generan buen rollo si no que hacen que te sientas como en el mejor de tus momentos cada vez que se cruzan en tu camino. Una de esas personas es Manu Grooveman. Y hoy es su cumpleaños: ¡Felicidades!
Corría la primavera de 1993 cuando Lenny Kravitz irrumpió con fuerza en mi ideario adolescente pre universitario. Por aquél entonces mi personalidad musical estaba de un indefinido que más que el eclecticismo rozaba la biporalidad más desquiciante... mis grupos favoritos eran Metallica y El Último de la Fila... ¿a qué pegan?
'Are you gonna go my way?' no es mi canción preferida de Kravitz, pero es con la que le descubrí y además es un hit incuestionable. Me recuerdo a mí misma observar su cuerpo moreno y sus rastas embelesada, mientras el heavy pucelano con el que me magreaba entonces -un tiarrón de melenaza rubia y ojos azules- torcía el gesto para indicarme que el cantante y multinstrumentista americano era "negro".
Aunque el tema es uno de los más famosos de Lenny Kravitz y está considerado uno de los más genuinos del compositor, parece que reproduce un riff que Bo Diddley usó en una versión funk de Not Fade Away en 1976, una sección específica de la 'mítica' You Really Got Me de los Kinks y la melodía vocal de la canción de Jean-Jacques Goldman Quand la musique est bonne. Sea como sea suena así de bien, hasta en su versión 'blues':
La canción ha sido versionada por numerosos artistas, entre los que se encuentran Tom Jones y Robbie Williams. Y como si de un guiño hacia mi pasado metalicoso se tratase, he aquí la versión que hicieron del tema Metallica en 2003 para la MTV Music Video Awards, diez años después de que mi dicotomía musical causará estragos entre los miembros más ortodoxos de mi tribu. El tiempo me dió la razón :-)
Qué mejor para empezar que un saludo breve -el mejor- 'hello' y una explicación -'I love you'-. Pues eso, porque os quiero y quiero que seais felices, voy a dedicaros cada día una canción que os suba el ánimo.
'Hello, I love you', de The Doors, toda una declaración de intenciones, la sencillez de una frase hecha canción.
'Hello, I Love You' es una canción de la banda norteamericana The Doors, de su álbum Waiting for the Sun, lanzada en junio de 1968, junto con el B-Side, "Love Street". Es uno de los temas más famosos de The Doors, que llegó al primer lugar en Estados Unidos. Criticada y hasta con demanda por parte de Ray Davies (The Kinks) por supuesto plagio a la canción 'All Day and All of the Night', (la demanda falló a favor de The Doors... Lo siento Manu) el tema, ha sido versionado por varios artistas, incluyendo The Cure, Eurythmics o Simple Minds.