DIEZ AÑOS DE CBR

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viernes, 18 de enero de 2019

'No pierdas el tiempo' (by Carol)

los-cheyenes
"¡No sin nuestro pelazo!". (Foto: Todocolección)


Ayer por la tarde tuve una revelación musical. O más bien: volvió de los pliegues más recónditos de mi memoria una canción que fue importante para mí y había olvidado completamente. Es algo que me ocurre de vez en cuando y siempre me asombra cómo es posible que se te borre un tema que has escuchado montones de veces.

El caso es que estaba yo en casa, pasando mi gripe en compañía de tebeos y cómics (porque cuando se está malo no hay nada como leer tebeos y cómics) y de la voz de Diego RJ en El Sótano de Radio 3, cuando mi oído reconoció esos acordes. "Joder... esta canción, esta canción...". Era 'No pierdas el tiempo', de Los Cheyenes, banda barcelonesa de garage rock creada en 1964 y, al parecer, deudora de grupos de tanta enjundia como The Kinks o The Animals. 

viernes, 10 de julio de 2015

Cinco canciones para Lola (by Carol)

Queridos lectores, os anuncio que tenemos una nueva bloguera in da house: Lola. Ella aún no lo sabe, pero ya ha ingresado en el club de pequeñas rockeras, esa generación de niños y niñas que en sus casas escuchan a Janis Joplin y no a Taylor Swift, a Rosendo en lugar de a Justin Bieber, que se saben toda la discografía de The Kinks e ignoran qué o quiénes son Auryn. No podrá ser de otra manera, siendo sus papás dos musicoadictos como Isa J. Moya y Manu Grooveman. ¡Será una niña culta, divertida y feliz!

lunes, 26 de mayo de 2014

Rápidamente (by Carol)

Siempre me ha fastidiado esa especie de necrofilia que aflora cuando una persona célebre pasa a mejor vida, aunque fuera una hijaputa redomada, como si el mero hecho de la muerte convirtiera automáticamente a un ser infecto en alguien digno de respeto. Tanto o más me asquea cuando ciertos medios de comunicación clavan sus garras de buitre en el finado para rellenar horas y horas de su hedionda programación. Eso es lo que ocurrió hace algunas semanas con el fallecimiento del infortunado Antonio Morales, Junior. La ¿prensa? de la víscera recordó todo lo que pudo los años negros del “viudo de Rocío Dúrcal”, como si Junior no hubiera sido un talentoso músico que formó parte de dos de los grupos más legendarios del pop español: Los Brincos y Juan y Junior.

Los Brincos
Los Brincos en 1969, tras la marcha de Juan Pardo y Junior
No hay una relación causa-efecto entre el post de hoy y su desaparición (aunque me ha apenado mucho). De hecho, la canción de la que hablaremos, ‘Rápidamente’, pertenece a la época en la que Juan Pardo y Junior habían abandonado ya la banda para volar por su cuenta. En realidad Los Brincos es uno de mis grupos españoles favoritos desde que era muy chiquilina y hacía tiempo que tenía en mente escribir sobre ellos. Y resulta que el otro día, escuchando una playlist confeccionada por Isabel Fernández Reviriego, Aries, redescubrí esta preciosa canción que hacía muchísimo que no escuchaba.

miércoles, 2 de enero de 2013

Bring a Little Lovin’ (by Carol)

Escribo esto en la tarde del 1 de enero, todavía con cuerpo de guateque. Estoy pensando en lo que mola entrar en un garito y que pinchen música chula para bailar durante horas a un volumen decente, y recordando canciones que pusieron la noche pasada y otras que me hubiera gustado escuchar. Hace unas semanas os hablaba de uno de mis temas favoritos de Los Bravos, 'Bring a Little Lovin’'. Habría sido perfecto para iniciar el año, pero como no me lo pusieron en ninguno de los garitos que visité en Nochevieja, voy a desquitarme aquí y ahora.

'Bring a Little Lovin’' fue uno de los jitazos de esta banda fundamental en la historia de la música pop de este país. Hay que agradecerles, entre otras cosas, que trajeran color y modernidad a la tristísima España de la época. Cuando pienso en cuánto me habría gustado vivir en el Londres o el Nueva York de los 60-70, no puedo evitar compararlos con ese mismo momento en España. Pienso en la generación de mis padres. ¿Cuántas posibilidades tenían los jóvenes de clase media de entonces de ir a un concierto, de comprarse discos, de salir de farra, de hacerse ropa en una sastre como los chicos del Swinging London?

Afortunadamente, el R’n’R nos salvó. Llegaron los Beatles y los Stones y abrieron el camino a una incipiente escena pop, con un puñado de buenas bandas encabezadas por Los Bravos y Los Brincos, pero no olvidemos a otras como Lone Star o Los Canarios (por cierto, quién le iba decir a su vocalista que, años más tarde, terminaría “gestionando” la SGAE y convirtiéndose en uno de los tíos con la cara más dura del planeta Tierra. Sí, es ése en el que estáis pensando).

Recuerdo tardes infantiles viendo películas de Los Bravos en la tele con mi madre y mi tía y sus entusiastas comentarios sobre lo guapo que era Mike Kennedy (el cantante, nacido en Alemania como Michael Kogel). Estooo... para gustos, colores… El caso es que el público enloqueció con estos chavales, y eso que muchas de sus canciones eran en inglés −si aún hoy tenemos el dominio del idioma que tenemos y la mayoría de las letras las cantamos en guachiguachi, ¡cómo sería en aquellos años! −.

Se convirtieron en el primer grupo español en alcanzar las listas de éxitos de Reino Unido y Estados Unidos (ocurrió con 'Black is Black' y 'Bring a Little Lovin’'), algo absolutamente prodigioso teniendo en cuenta que, al fin y al cabo, venían de una dictadura tercermundista. Quizás tuviera algo que ver que los hilos eran hábilmente manejados por su manager, Alain Milhaud, un tipo astuto que supo vender muy bien a sus pupilos y que, además, tenía muy buen oído para detectar “melocotonazos”. Otra cosa también insólita para la época: grababan sus discos en estudios londinenses… con músicos de sesión (según versiones, por imposición de Milhaud; según otras, por exigencia de los sindicatos de músicos ingleses), detalle que no debió hacer muy feliz al grupo, imagino.

Pues bien, Milhaud descubrió 'Bring a...', se le hizo la boca agua y compró los derechos a sus compositores, Harry Vanda y George Young, ex militantes del grupazo australiano The Easybeats. Se convirtió, por supuesto, en un éxito instantáneo, que además formaba parte de la banda sonora de Dame un poco de amor, una de las dos pelis que protagonizaron Los Bravos (siguiendo, de nuevo, la estela Beatles), dirigida por José María Forqué. Si la he visto, no la recuerdo, así que no puedo daros opinión personal. Pero por lo que he “gugleado”, tiene que ser grandiosa. Ved si no el argumento y el reparto (¿Tip y Coll haciendo de chinos?).

Creo que ésta es mi canción favorita de Los Bravos, incluso por delante de 'Black is Black'. Es un rompepistas increíble, con esa sección de metales y ese bajo tan brutal... Os la voy a poner por duplicado, hala. Primero el vídeo que más me gusta: Mike Kennedy vestido como un jipi de la Costa Oeste americana ¡en la tele franquista de los 60!, que si lo pillan los grises le dan palos hasta en el carnet de identidad… y van y le plantan a ese grupo de coros y danzas como cuerpo de baile. Jevi, muy jevi.

 

Ahora, el clip que salía en la peli, para que veáis un poco el percal. La verdad es que es un rollo pre-psicodélico interesante (a pesar de las pintas):



Los Flechazos hicieron una versión muy fiel a la original que también me gusta muchísimo. Pero para despedirme, os voy a dejar patidifusos con esta versionaka de…ta-ta-ta-chán: Ricky Martín de mozuelo, retitulada como ‘Dime que me quieres’. No he podido ver el vídeo entero porque me ha dado un ataque de risa.



Os deseo un festivo y rockero 2013. Y como el rock es rebeldía, recordad: pese a los agoreros que nos quieren hacer creer que todo va a ir cuesta abajo y que no hay nada que podamos hacer para evitarlo, hay cosas sobre las que aún tenemos poder de presión y decisión. ¡Feliz año nuevo de lucha sin cuartel!