DIEZ AÑOS DE CBR

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viernes, 5 de junio de 2020

'I Heard It Through the Grapevine' (by Carol)

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Los Creedence y sus pelazos en 1968 (foto: Fantasy Records - eBay itemphoto frontphoto back)


Esa frase que se suele atribuir a John Lennon de "la vida es lo que pasa mientras tú haces otros planes" ha cobrado todo su sentido con el estallido de la pandemia del coronavirus. Hemos visto nuestros planes de futuro desaparecer por el desagüe. Mucha gente ni siquiera podrá volver a hacerlos.

Sin ánimo de frivolizar ni de lloriquear por problemas del primer mundo, los conciertos entran en esa categoría de cosas de las que nos tendremos que olvidar por una larga temporada. Seguro que a quienes leéis este blog se os han ido unos cuantos al garete. A mí, varios, y uno de ellos me da muchísima rabia, porque quizá no haya segunda oportunidad. Me refiero al bolo de John Fogerty, tótem del rock americano y voz de una de las bandas más legendarias de la historia: Creedence Clearwater Revival

jueves, 1 de febrero de 2018

'On and On' (by Carol)

On and On
Curtis y su cigar sobre la mesa
¡No me lo explico! Con mi querencia por todo lo que suene a Stax o Motown, a soul añejo y negro... ¿cómo he podido estar tan en la parra como para que me haya pasado desapercibido ese prodigio llamado Curtis Harding? Ha tenido que venir mi colega Isa J. Moya a descubrírmelo, ¡y menos mal!

viernes, 16 de junio de 2017

'Blues Hand Me Down' (by Carol)

Vintage Trouble
Vintage Trouble con Ty incitando al personal (foto: Urko Dorronsoro en Wikipedia)


Hace casi exactamente dos años estaba viviendo un conciertaco histórico en el estadio Vicente Calderón: AC/DC en su gira Rock or Bust, aún con Brian Johnson en plena forma. Y más o menos con las mismas temperaturas infernales de hoy.

Tranquilidad, que no voy a contaros otra vez mi batallita de vieja rockera. Esto viene a cuento de que, como os contaba en mi crónica del momento, una de las cosas que más me alucinaron de esa noche (y hubo muchas) fueron los teloneros, unos tíos de los que no había oído hablar en mi vida y que se hacían llamar Vintage Trouble.

martes, 23 de mayo de 2017

'Super Freak' (by Carol)

Rick James y sus amigas, en todo lo suyo

Dudo de que haya alguien que en 1990 tuviera más de cinco años que no se acuerde de MC Hammer, sus pantalones bombachos y su puto 'U Can't Touch This' (en España más conocido como 'Kentastis' o, para los más chisposos, 'Pinchaste'). Y seguro que a muchos os pasaba lo mismo que a mí, que cada vez que la escuchaba (y eso pasaba todo el rato y en todas partes) pensaba: "Qué harrrrta estoy de esta canción, pero... ¡qué pegadiza es la puñetera base de bajo!".

Muchos, muchos años más tarde, descubrí que esa base no era obra de MC Hammer, sino que se la había birlado a nuestro protagonista de hoy, Rick James: era un sample (eufemismo de robo) de su tema de 1981 'Super Freak'.

viernes, 1 de julio de 2016

'Don't Leave Me This Way' (by Carol)

The Communards


Vaya semana que llevamos... Estaba a punto de escribir sobre 'Tiempos nuevos, tiempos salvajes', aunque Jorge Ilegal tendría que rebautizarla como 'Tiempos viejos', porque ahora mismo vivir en España es como estar inmersa en un bucle temporal o en el puñetero Día de la Marmota. Al final el asunto me estaba produciendo demasiada acidez de estómago y me he decantado por dedicarle mi coplilla de hoy a nuestros amigos británicos, que han decidido abandonarnos, con gran pena por mi parte.

viernes, 6 de junio de 2014

This Old Heart of Mine (by Carol)

the isley brothers


Llevo una semana con más tropezones que las croquetas del Melo's, culminada en el día de hoy (jueves 5 de junio, que es cuando escribo esto) con la pésima noticia de que la portada de El Jueves, con un chiste sobre la abdicación de Juancar, ha sido censurada por la editorial, RBA. Sangría de colaboradores que se largan con sus viñetas a otra parte y la sombra del servilismo planeando sobre los que se quedan. Siempre es mala noticia que un medio de comunicación se hunda, sea cual sea su tendencia (incluso esa porquería que no valía ni para envolver pescado que se hacía llamar La Gaceta). Pero es que además soy ultrafán de El Jueves, creo que hace mucha falta, me he reído a carcajadas con ella y me da muchísima pena verla agonizar así. Podría alargarme bastante sobre qué clase de “democracia” es ésta en la que hay censura previa, pero mejor lo hablamos en otros foros.

No hay tormenta del alma que no se calme con un pildorazo de soul añejo. Eso es así. Y como me hace falta mucha magia hoy, tiraré de las infalibles composiciones para la Motown de Holland-Dozier-Holland. Este trío de fabricajitazos unió fuerzas con Sylvia Moy –la primera mujer compositora y productora del sello de Detroit- y crearon ‘This Old Heart of Mine’ (1966) para The Isley Brothers.

jueves, 28 de febrero de 2013

Ain't no mountain high enough (by Isa)

No hay nada más gratificante que conseguir lo que uno quiere sobretodo si se encuentran obstáculos por el camino, y si hay una banda sonora ideal para acompañar un momento así es esta canción. Porque simboliza musicalmente como las ganas y la perseverancia pueden ser las claves para lograr lo que se desea, y para derrumbar todas las barreras que se presenten para impedírtelo. Porque no hay montaña suficientemente alta, ni valle suficientemente bajo, ni río suficientemente ancho que te aleje de tu objetivo.

Me vais a perdonar este comienzo tan de mitín exaltado, tan de gurú de la autoestima y la motivación personal, pero es que la canción de hoy, 'Ain't No Mountain High Enough', me la dedico a mí misma y al momento de satisfacción, de éxito tras la lucha contra los elementos, que estoy viviendo. Es todo un himno al vitalismo soul, con su ritmo pegadizo y una pareja con química vocal incuestionable: Marvin Gaye y Tammi Terrell.

Y es que a quién no se le animan los tímpanos, primero, y todo el sistema nervioso tocado por ellos después cuando escuchan el "listen baby de una de las voces más sexys de la historia del Rythmn&Blues. Su voz, la de Marvin Gaye, fue grabada después de que se recogieran la parte de la pequeña Tammi, que estaba muy nerviosa  ante la imponente Motown en sus años dorados. Miradla en el vídeo... no me digáis que no es una pipiolilla, y que poco duró la pobre. Unos años más tarde esta joven promesa del soul fallecería a causa de un tumor cerebral.



Sólo tres años después del triunfo de la versión original de 'Ain't No Mountain High Enough', en 1970,  Diana Ross vuelve a relanzar el tema al estrellato. Otro éxito rotundo, con el toque diferente que le da diva a la canción, con sus cambios de ritmo, el protagonismo de los coros, y los Ah-Ahs y los Uh-Uhs... que me perdone a suprema, con lo que yo la idolatro, pero me quedo con la alegría sana y campanilleante de la intrepretación Gaye/Tarrell. Juzgad vosotros mismos:



Todos tenemos en la cabeza algún anuncio reciente que ha aprovechado el vitalismo de la canción para hablar de la cobertura del móvil, ya sabéis que el capital todo lo pervierte... El tema ha sido usado hasta el desgaste en el cine más comercial y ñoñete Entre lo más reseñable está la cover que se marcan las monjas gospeleras de Sister Act 2 (incluyendo a Lauren Hill) y que es un híbrido de las dos versiones anteriores.



Por último, no quería dejar pasar el homenaje que rindió al clásico la malograda, Amy Winehouse en 2006 con su "Tears Dry On Their Own" del elogiado disco Back to Black, que conserva clara y nítida la progresion de acordes y los arreglos instrumentales de 'Ain't No Mountain High Enough', aunque con una melodía diferente y una letra que nada tiene que ver... Aquí os la dejo, pero nada de lágrimas, ¿eh? que ya está aquí el finde ;-)


viernes, 14 de septiembre de 2012

Hard to Handle (por Carol)

Hace poco un asiduo lector nos recordaba que en este blog tirábamos mucho de Motown, pero teníamos algo aparcado al no menos grandioso sello Stax. Siguiendo el hilo “monárquico” que abría Isa la semana pasada con Elvis, voy a intentar saldar esa deuda. Levántense para recibir al Rey del Soul, Mr. Otis Redding

A Otis, que era de familia humilde y trabajó casi de cualquier cosa hasta que consiguió ganarse la vida con la música, su gran oportunidad le llegó de rebote. En octubre de 1962, la banda en la que militaba entonces, The Pinnetoppers, llegaba a los estudios de la Stax en Memphis para una grabación, que terminó antes de lo previsto. Ya que el estudio estaba pagado, Otis consiguió que le permitieran aprovechar ese tiempo extra para grabar un par de canciones. De ahí saldría su primer éxito, These Arms of Mine, con el que llamó la atención de los capos del sello y dejó claro su talento y las cualidades que le hacían distinto al resto de soulmen. Tenía una voz fantástica, sí, pero por lo que realmente consigue emocionarnos tanto es por la fuerza y la pasión que imprimía a sus temas. En palabras de Booker T. Jones, quien presenció esa sesión: “No era la fuerza de su voz ni su registro, sino la manera en que cantaba. Era todo emoción. Era como: “Este tipo no canta por dinero”. No creo que nunca lo hiciera por eso”. 

Nuestro hombre murió en un accidente de avioneta con 26 años, en desgraciada coincidencia con muchas estrellas del rock. Sin embargo, dejó tras él un legado de canciones increíbles, algunas tan populares que mucha gente conoce a Otis incluso sin saberlo. Así, sin pensarlo mucho, me vienen a la cabeza al menos cinco anuncios con su música. Él, que demostró un gusto excelente para las versiones (su Shake casi me gusta más que el original de Sam Cooke, con perdón), ha sido versionadísimo, y no siempre con resultados felices (Michael Bolton: ¡quita tus sucias manos de (Sittin’ on) The Dock of the Bay de una vez!). Pero su magia permanece aunque las escuchemos una y otra vez.

Precisamente la canción que he elegido fue editada tras su muerte, y claro, no hay imágenes suyas atacándola en un directo tan salvaje como el del Festival de Monterrey de 1967. De hecho, he estado a punto de decantarme por Shake por eso, porque verle en directo es (debió ser, imagino) una experiencia flipante. Pero… no, definitivamente, Hard to Handle es mi favorita desde que la escuché con 17 años en un vinilo prestado, que grabé en una cinta TDK, como era de rigor, en la que se escuchaba saltar la aguja en un momento dado, y que no puede faltar en ninguna fiesta que se precie de serlo. Esos aullidos, esa sección de metales tan increíble… ¡esa letra de “no puedo ser más chulo, nena”!:

Action speaks louder than words
And I'm a man of great experience
I know you got another man
But I can love you better than him

Take my hand, don't be afraid
I'm gonna prove every word I say
I'm advertisin' love for free
So, you can place your ad with me


Posología: no escuchar en el curro, en la biblioteca municipal ni en ningún otro lugar público en el que haya que permanecer en silencio y guardando la compostura. No respondemos de las consecuencias cuando os pongáis a bailar allí mismo como si no hubiera un mañana. Administrar a mansalva en noches de farra loca y en caso de necesitar un subidón de moral instantáneo.





Esa banda tan molona que eran The Black Crowes (creo que no siguen en activo, de ahí el uso del pasado; corregidme si me equivoco) tiene una versión muy cañera también.





La influencia de El Rey del Soul se extiende a las novísimas generaciones de souleros, como mi admirado Eli ‘Paperboy’ Reed. Igual es una flipada mía, pero no me digáis que este I’m Gonna Getcha Back le debe mucho a Hard to Handle. Otro temazo que te mueres, y con un directo de los de no perdérselo. Ya que no podemos ver a Otis, al menos tenemos a Eli. (Bueno, tampoco he encontrado un vídeo en directo con audio aceptable y que no parezca filmado por un enfermo de parkinson, lo siento).




No puedo cerrar este post sin recordar El mejor cóctel, legendario homenaje de los seminales Brighton 64 a los grandes maestros del Soul, y a su vez otro llenapistas brutal. ¡Otis, Jackie Wilson y Sam Cooke!

viernes, 10 de agosto de 2012

I Can't Help Myself (por Carol)

Hay estudios científicos que demuestran que si escuchas I Can’t Help Myself y no mueves ni un pie es que estás hecho de madera. En serio. Si en general el catálogo de la Motown (sello recurrente en varias entradas de este blog, como no podía ser de otra manera) puede considerarse un antídoto infalible contra la mustiez de ánimo, esta canción es el culmen absoluto del buen rollo. Probad a escucharla camino de otro gris día de curro, o de búsqueda de curro, y también mientras os estáis tuneando para salir de farra. Buen humor automático garantizado.

I Can’t Help Myself (Sugar Pie Honey Bunch) es uno de los mayores jitazos del sello de Detroit parido por la Santísima Trinidad Holland-Dozier-Holland. Con él (que cuenta, por cierto, con uno de los mejores títulos de la historia del pop), The Four Tops llegaron a lo más alto de las listas de éxitos en junio de 1965. Hace poco, un amigo (¡gracias, Jimmi!) me prestó un curioso documental acerca de la “fórmula secreta” que hace que una canción se convierta en un número uno. Uno de los entrevistados era, precisamente, Lamont Dozier, compositor y productor de ésta y otros cientos de maravillas de esa fábrica de hits que fue la Motown. Entre otras cosas, Dozier explicaba que la idea de la canción surgió recordando una escena de su infancia. Su abuela regentaba un salón de belleza casero, y su abuelo, que debía tener más peligro que darle un bongo a un jipi, solía piropear a las clientas con un (cito de memoria) "how are you, sugar pie honey bunch?”. Sobre la opinión de su abuela al respecto no comentaba nada…

Reflexionando sobre ese ingrediente mágico, Dozier mencionaba que un potencial hit debía tener algo “infeccioso” para que se quedara literalmente pegado en oídos y cerebro. Creo que no hay mejor palabra para definir este clásico del soul. ¡Bendita infección!

PD. No puedo cerrar este post sin hacer una mención especial al sastre que confeccionó los trajes que me llevan los Four Tops en esta intervención televisiva. El coreógrafo también tiene su mérito...

martes, 13 de diciembre de 2011

Superstition


Hoy es martes y 13... imposible no enterarse. Todo el mundo habla de ello y usa el tema como un chascarrillo con el que amenizar la vuelta al mundo de los vivos, después de un lunes en que a todos nos costó levantar cabeza.

No me considero una persona supersticiosa: me encantan los gatos negros, esa especie de pantera en miniatura, el 13 es mi número favorito, los espejos que se rompen solo me dan miedo a cortarme con ellos y las escaleras a que se me caigan encima o a caerme yo desde arriba... Eso sí, me encanta esa suerte de sugestión colectiva que generan los golpes de azar. Súper excitante. Como la canción que he elegido para hoy.

"Superstition" es un tema compuesto, producido e interpretado por el gran Stevie Wonder, que ha vuelto a recordarnos en la campaña navideña de tráfico aquello de "Si bebes no conduzcas" en un arrebato nostálgico de la DGT.  Corría 1972, cuando Wonder coincidió en New York con el guitarrista británico Jeff Beck , y fue él quién creó el original beat de batería de Superstition mientras grababan la demo en un estudio. Stevie, agradecido, le ofreció la canción a Beck, pero ante la insistencia de Berry Gordy , no le quedó más remedió que lanzarla  ese mismo año bajo su sello, Motown Records -al que le unía una relación contratual bastante chunga-... todo esto y más podéis leerlo en el magnífico blog de Jimmy Jazz: Historias de una canción.

Wonder tenía 22 años y su fama iba en aumento, pero esta canción y el disco en el que se encuentra, el Talking Book marca un antes un después en su trayectoria y en su estilo personal, abandonando un poco el Sonido Motown para avanzar en el R&B y el funk de los 70. "Superstition" es perfectamente reconocible por su intro de batería, el icónico riff de clavinet que le da ese toque tan funky, el sintetizador de bajo tocado por el propio Wonder, y sus trepidantes metales a cargo de Steve Madaio, a la trompeta, y Trevor Laurence, al saxo.



Mejor aún que la original -para mí- es la versión que el propio Stevie realizó en directo para el programa infantil Sesame Street (Barrio Sésamo) en 1973 (episodio 514)... ¡eso sí que era tele de calidad para los enanos! Aprender buena música con los más grandes y con una letra que nos dice 'niños no seáis supersticiosos' ;-)  Qué suerte ser crío en los 70...




Pues eso, Superstition ain't the way! Feliz martes y 13!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Reet Petite

Corría 1986 cuando un videoclip con un tipo negro hecho de plastilina causaba furor... era el cúlmen de ese método de producción audiovisual de animación que es la 'claymation' al más puro estilo de esos grandes personajes del humor británico llamados Wallace y Gromit. Yo tenía unos 10 años y he de reconocer que el vídeo me encantó e hizo que me enganchase al rock and roll viejuno de por vida.

Se trataba de un vídeo realizado por la BBC Two para su serie documental Arena y trataba de promocionar de una reedición de 'Reet Petite', una canción popularizada en 1957 por Jackie Wilson. El relanzamiento de este temazo fue tan popular que, en diciembre del 86, tres años después de la muerte del cantante, la canción se mantuvo cuatro semanas en el primer puesto de las listas de ventas de Reino Unido.




"Reet Petite (The Sweetest Girl in Town)", originalmente subtitulada: The Finest Girl You Ever Want to Meet fue el primer éxito en solitario de Jackie Wilson, tras dejar la legendaria banda de R&B The Dominoes.  Escrita por Berry Gordy, la cancion, que toma su título del tema de Louis Jordan 'Reet, Petite and Gone', está considerada un clásico de Rock and Roll y su éxito contribuyó sin duda a que Gordy pudiera fundar la mítica discográfica Motown.

Conmueve la energía vocal de Mr. Excitement, como se conoce también a Wilson en este temazo con el que es imposible no mover los pies, chasquear los dedos y contonear las caderas. No se me ocurre mejor forma de empezar el finde :-)