DIEZ AÑOS DE CBR
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viernes, 13 de julio de 2018
'She’s a Rebel' (by Robert)
Calentamos motores para el finde con una nueva entrada de nuestro colaborador Robert Beneyto, que vuelve a nuestras páginas con 'She's a Rebel', temarraco de Green Day que revive a los muertos y a los damnificados por semanas laborales lamentables.
Green Day, junto con los 091, aparecieron en mi vida cuando no sabía ni qué era una raíz cuadrada. Recuerdo, con cariño, un momento bastante embarazoso en el comedor del colegio cuando alguien me soltó que no sabía ni lo que estaba cantando. Lo realmente embarazoso es que estaba "cantando" en guachi-guachi su buque insignia, 'Basket Case', y aún hoy en día no me la sé (a pesar de haberla oído y berreado hasta la saciedad en todos los bares guarros de mi ciudad).
viernes, 4 de septiembre de 2015
There Is No Time (by Carol)
Me habría gustado que mi primer post tras el paréntesis vacacional fuera más festivo y ligerito, pero me pilla en pleno ataque de falsa mala conciencia occidental y con la convicción de que la raza humana es lo puto peor y debería extinguirse YA.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Panic (by Carol)
Hoy en Canciones de Buen Rollo abordamos un problema que sigue de candente actualidad: los deseos vehementes de matar al diyei, o como poco, maniatarle y amordazarle. ¿Quién no ha sentido esos instintos asesinos alguna vez? ¿Qué hacer con ellos? ¿Debería despenalizarse, o al menos considerarse como atenuante que su basura sónica esté causando daños irreparables a tu oído y arruinando tu noche?
Bien, The Smiths dieron con la solución allá por 1986. Simplemente, ahorca al DJ. Y listo.
‘Panic’ ha sido siempre una de mis canciones favoritas de The Smiths. Tiene toda la mala leche marca Morrissey, pero sin la tristeza y la melancolía que destilan gran parte de los temas de los de Manchester. Hace mucho que no la escucho por ahí, pero sí era habitual en un par de garitos que visitaba con asiduidad hace muchas, muchas noches, y era un llenapistas infalible. Berrear “hang the DJ!” con el puño en alto siempre era motivador. De hecho estuve incluso a punto de vivir un gran momento metamusical cuando la ex novia de mi ex mejor amigo fue a pedirle la canción a la "DJ residente" de un afamado club que siempre me pareció pretencioso e infecto, y ella se negó. Nos costó lo nuestro evitar que le hiciera tragar su colección de cedés. Era buena muchacha, aunque un pelín irritable…
Bien, The Smiths dieron con la solución allá por 1986. Simplemente, ahorca al DJ. Y listo.
‘Panic’ ha sido siempre una de mis canciones favoritas de The Smiths. Tiene toda la mala leche marca Morrissey, pero sin la tristeza y la melancolía que destilan gran parte de los temas de los de Manchester. Hace mucho que no la escucho por ahí, pero sí era habitual en un par de garitos que visitaba con asiduidad hace muchas, muchas noches, y era un llenapistas infalible. Berrear “hang the DJ!” con el puño en alto siempre era motivador. De hecho estuve incluso a punto de vivir un gran momento metamusical cuando la ex novia de mi ex mejor amigo fue a pedirle la canción a la "DJ residente" de un afamado club que siempre me pareció pretencioso e infecto, y ella se negó. Nos costó lo nuestro evitar que le hiciera tragar su colección de cedés. Era buena muchacha, aunque un pelín irritable…
viernes, 5 de abril de 2013
Satellite of Love (by Carol)
¡Estoy contenta! Esta semana han ocurrido varios hechos importantes; para empezar, estamos un poco más cerca de la III república. En lo estrictamente personal, he tomado una decisión difícil para la que no estaba segura de tener valor. Y por otra parte, me he encontrado con algo inesperado y bastante flipante que me ha devuelto la fe en ciertas cosas. En fin, que estoy de tan buen humor que no me lo van a arruinar ni las bochornosas comparecencias videográficas de nuestro Marianín.
Creo que la ocasión merece que hablemos de una obra maestra, de esa Biblia del Rock que es Transformer (RCA, 1972). Los que me conocéis sabéis que padezco loureedismo agudo -dolencia contagiada hace muchos años por el ya habitual en este blog Luis Chelsea-, así que amo todo lo que hace este hombre, y no, no me importa que sea malencarado y rancio. Transformer (que por cierto y con todo el ánimo de fardar, tengo firmado por el mismísimo Lou Reed) es un álbum tocado por la mano de los dioses. ¿Qué otra cosa cabía esperar de un disco de Reed producido por David Bowie y el "Spider From Mars" Mick Ronson en plena fiebre Glam?
Si bien la grabación no fue precisamente un camino de rosas, sin duda el ambiente turbulento que la rodeó, unido al abrumador talento de los implicados, contribuyó a que el resultado fuera tan alucinante y turbador. Como cuenta Paul Trynka en su magna biografía de The Thin White Duke, Starman, “Reed era un desastre y estaba enganchado a las discusiones y a la manipulación” (y a algo más, añado yo). Amansaron a la fiera el trabajo duro del gran Ronson y la mano izquierda de Bowie: “David comprendía a Lou, algo que ninguno de los demás logró”.
He vuelto a este disco una y otra vez desde que lo escuché por primera vez; lo he grabado en casetes qué sé yo cuántas veces, lo he comprado para mí y para regalar porque, es obvio, para mí tiene un significado muy especial. Claro que como suele ocurrir con las obras maestras, no todo el mundo es capaz de apreciar su grandeza (permitidme la arrogancia del comentario). ¿Veis esos momentos lamentables que todos tenemos en la vida y que desearíamos que no hubiesen ocurrido nunca? Pues entre los míos se encuentra una ocasión en que se lo regalé a alguien que creía que lo merecía. Cuánto me arrepiento de haber condenado semejante joya a coger polvo en un cajón, en el mejor de los casos, si es que no acabó en la basura... En fin, no sé cómo no sospeché de una persona que estaba convencida de que ‘She’s a Rainbow’ es una canción de The Beatles…
Más allá de las extraordinarias ‘Walk On The Wild Side’ (canción enseña del álbum por derecho propio) y ‘Perfect Day’ (que los fans de Trainspotting conocen por su banda sonora, aunque a veces ni siquiera se toman la molestia de averiguar de quién es, así que tan fans no serán), Transformer es un discazo de principio a fin, empezando por esas portada y contraportada grandiosas. De hecho, sin ser un disco conceptual, a mí me gusta ponerlo entero, como si estuviera leyendo esa crónica sucia de urbanitas marginales y viciosos, y creo que gana mucho más que en escuchas troceadas. Es fascinante desde la primera a la última estrofa. Y por eso es muy difícil escoger una única canción. Tras mucho pensarlo, creo que ‘Satellite of Love’ es una de las que más me gustan y de las más buenrrolleras del disco, y donde se escuchan además los coros de Bowie. Me flipa la letra alucinada sobre satélites televisados en la que, de pronto, irrumpe ese “me han dicho que has hecho de todo con Harry, Mark and John”. ¡Genio Lou!
Entre las muchas versiones que existen he encontrado ésta tan marciana de Eurythmics y ésta otra de U2, creo que de una época anterior a que Bono se conviertiera en “¡Bonoooorrrrrrr!”, ese ser con gafas de sol y bondad ilimitada. He de admitir que no está mal, aunque esos aulliditos del estribillo...
La mejor de todas es, claro, la de otro genio de la música. Observad el ligero cambio en la letra, muy Soy-Morrissey-y-soy-borde, sustituyendo el verso “I love to watch things on TV” por “I cannot stand the TV”:
Por cierto, Isa J. Moya: he estado releyendo tu entrada sobre ‘Walk On the Wild Side'. ¿Sobrevalorado? ¡Ya hablaremos tú y yo! ;-)
Vaya este post dedicado a todos los reedadictos del mundo y a los que, sin serlo, tenéis la mente y los oídos suficientemente abiertos como para, al menos, darle una oportunidad a este álbum mítico que ha cambiado la vida de tanta gente (y no exagero). Y en especial a ti, por entenderlo y por apreciarlo. Aunque nunca tuve ninguna duda de que tú sí merecías escucharlo.
martes, 12 de junio de 2012
Starman (by Carol)

Qué se puede escribir sobre una obra maestra que no haya sido ya dicho mil veces de mejor forma... Me da casi apuro escribir este post; lo he empezado, lo he borrado, lo he vuelto a empezar… y no doy con la manera. Es como poner las manazas sobre Las Meninas para cambiar el cuadro de sitio, seguro que te mueres de miedo de cargártelo. En fin, allá voy.
Estos días se cumplen 40 años de The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars, el álbum que catapultó definitivamente a David Bowie a la categoría de estrella y que marcó un antes y un después en la Historia del Rock and Roll.
Con su álter ego Ziggy Stardust, Bowie dijo adiós al Hunky Dory de rizos dorados, abrazó el Glam Rock y la ambigüedad sexual y dio comienzo a una nueva era en su música y en su estética. Ziggy Stardust era un artificio genial, un juego de influencias y homenajes a la ciencia ficción, al glamour, a la purpurina, y también a los outsiders. Aunque hay varias versiones al respecto, como suele suceder en estos casos, parece que estaba directamente inspirado en Iggy Pop −que por entonces se había convertido en una obsesión para David−, así como en el músico rockabilly de efímera carrera Vince Taylor. Tomó su apellido del músico Norman Carl Odam, aka The Legendary Stardust Cowboy, mientra que su sonido estaba muy influenciado por la escena underground norteamericana, especialmente por Iggy y The Stooges y Lou Reed.
Starman es uno de los 11 cortes de este álbum que arranca con la prodigiosa Five Years y concluye con la catarsis de Rock’N’Roll Suicide. Al igual que el bondadoso Hombre de las Estrellas del que habla la canción, que ha aterrizado en la Tierra para abrir nuevas puertas a la percepción de quien esté preparado para escucharle, Bowie y sus Spiders (Mick Ronson, Trevor Bolder y Mick Woodmansey) descubrieron a sus fans un mundo distinto y mejor. En la mítica actuación de la banda en Top of the Pops el 6 de julio de 1972, miles de jóvenes británicos (y sus horrorizados padres) presenciaron atónitos aquella explosión de colorista y sexual R’n’R. Se acabó el buenrrollismo hippie: esto era algo salvaje. Como explica Paul Trynka en su biografía del músico británico: “David y The Spiders eran temibles y suponían una amenaza no sólo para las hijas, sino también para los hijos. En el momento en que David pasó el brazo alrededor de Mick Ronson [guitarrista de la banda], adolescentes de todo el país compartieron un momento de epifanía”.
Atentos al contraste entre la actitud y las pintas de la banda con el público del estudio. Desde luego, tuvieron que quedarse impresionados como mínimo... ¡Quién hubiera estado allí para verlo en persona!
Corregidme si me equivoco, pero no hay otra película que haya retratado tan fielmente la era dorada del Glam como Velvet Goldmine (Todd Haynes, 1998). De hecho, los personajes protagonistas son evidentes trasuntos de Bowie e Iggy Pop.
Una curiosidad para terminar. Muchos, muchos años después de la “muerte” de Ziggy, Bowie decidió saldar su deuda con The Legendary Stardust Cowboy e incluyó una versión de su tema I Took a Trip on a Gemini Spacecraft en su álbum Heathen (2002). Vedle aquí, otra vez poniendo en pie al público de Top of the Pops.
(Tengo que decirlo: nadie más que él puede llevar así de bien un chaleco y un pantalón de traje...).
viernes, 15 de abril de 2011
Walk on the Wild Side
Pues sí, amigos, ya está aquí el viernes y hace un solete divino, así que ¿qué queréis que os diga? a mí lo que me apetece es 'un paseíto por el lado salvaje de la vida', Walk on the Wild Side, la mejor canción del absolutamente sobrevalorado icono musical de la degeneración americana del movimiento Pop, Mr. Lou Reed.
Tuve la oportunidad de ver al ex líder de The Velvet Underground hace unos añitos en uno de los primeros FIB y fue una de las experiencias musicales más decepcionantes que he tenido en mi vida... aún así, mi incapacidad innata para el rencor hace que siga teniéndole cierto respeto como el gran transgresor que fue y especialmente por esta joyita de tema. Todo un clásico.
Y es que esta canción, producida por David Bowie en 1972 recibió una amplísima cobertura radiofónica a pesar de que su letra toca innumerables tabúes de la época -ahora seguro que la censuraban a base de bien- como la transexualidad, las drogas, la prostitución masculina y el sexo oral, además de incluir términos tan poco políticamente correctos como "colored" para referirse a lo que en Estados Unidos llaman afroamericanos. Tremendo el tío Lou :-)
No quería dejar pasar la ocasión de mencionar la versión patria del tema, 'El lado más bestia de la vida' de nuestro transgresor hispánico, que no le va a la zaga a Reed, Albert Plà:
Tuve la oportunidad de ver al ex líder de The Velvet Underground hace unos añitos en uno de los primeros FIB y fue una de las experiencias musicales más decepcionantes que he tenido en mi vida... aún así, mi incapacidad innata para el rencor hace que siga teniéndole cierto respeto como el gran transgresor que fue y especialmente por esta joyita de tema. Todo un clásico.
Y es que esta canción, producida por David Bowie en 1972 recibió una amplísima cobertura radiofónica a pesar de que su letra toca innumerables tabúes de la época -ahora seguro que la censuraban a base de bien- como la transexualidad, las drogas, la prostitución masculina y el sexo oral, además de incluir términos tan poco políticamente correctos como "colored" para referirse a lo que en Estados Unidos llaman afroamericanos. Tremendo el tío Lou :-)
No quería dejar pasar la ocasión de mencionar la versión patria del tema, 'El lado más bestia de la vida' de nuestro transgresor hispánico, que no le va a la zaga a Reed, Albert Plà:
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