Esta mañana me esperaba en la calle un agradecido sol primaveral, estaba bastante en paz conmigo misma y con la humanidad −cosa que no ocurre con frecuencia− y la primera canción que saltó en mi mp3 fue el ‘Rock and Roll’ de Led Zeppelin. Señal captada; allá vamos.
Esta barbaridad de tema es justamente eso: rock and roll en estado puro, ni más ni menos. De hecho, su proceso de creación demuestra que la respuesta a casi todo en este mundo no está blowin' in the wind, sino en el rock and roll (además de en el fondo de un vaso, como es bien sabido). Resulta que estaban los Zeppelin trabajando en la fantástica ‘Four Sticks’ y John Bonham se bloqueó con el complejo ritmo de batería de la canción. Rebotado, Bonham se arrancó a tocar un riff basado en la intro del ‘Keep a Knockin’’ de Little Richard, y Jimmi Page se animó a seguirle con la guitarra. Se lo pasaron tan bien que dejaron momentáneamente de lado ‘Four Sticks’ para ponerse con ‘Rock


