DIEZ AÑOS DE CBR

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lunes, 28 de mayo de 2018

A veces se enciende (by Isa)


El Último de la Fila es mi grupo español favorito. Bueno, la verdad es que es mi grupo favorito. Sin más. Es del único del que tengo todos sus discos, algunos en diferente formato. Como cuenta Carol en este excelente post sobre ese gran himno agitaconciencias que es 'Insurrección' (dame mi alma y déjame en paz), recuerdo con amargura el momento en que Manolo García y Quimi Portet anunciaron la disolución de la banda, y cuando me di cuenta de que la cosa iba en serio y que no habría marcha atrás no pude evitar llorar con nostalgia por todas esas canciones muertas antes de nacer y que nunca iba a escuchar.

Puede resultar raro que EUDLF haya salido tan pocas veces en CBR (solo una vez más con 'Cuando el mar te tenga') estando en la cúspide de mi ranking musical pero es que son tantas las canciones que me emocionan del grupo que me aturullo, soy incapaz de decidirme por ninguna en concreto y al final desisto y lo dejo. Ahora mismo, mientras escribo esto aún estoy dudando si elegir una canción u otra. De hecho, ya he cambiado de título varias veces…

jueves, 14 de septiembre de 2017

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? (por Isa)

Quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos (P. Gauguin, 1897). ¿Qué? ¿Cómo os quedáis?
Tener un hijo te brinda la oportunidad de vivir varias veces, al menos de refilón. Así que como soy bimadre soy una morruda (así se dice ahora), aunque a veces me armo un poco de lío y no tengo claro si estoy en la cuarentena, empezando primaria o en la guardería aprendiendo a hablar. Vale, me estoy poniendo un poco metafísica, pero es que mi curiosidad natural ya erosionada por la edad ha cobrado fuerza últimamente gracias a mi zagal de 7 años, que está justo en su mejor momento.

Por eso, esta canción, que siempre me ha flipado tanto o más que la filosofía me resuena en la cabeza cada vez que mi vástago me formula alguna de esas preguntas irresolubles, que él es capaz de contestar con una lógica aplastante. Lo de las cuestiones sin respuesta no es planteable en su cerebro fértil. Como se trata de preocupaciones eternas que nos acompañan desde el principio de los tiempos, a nadie le extrañará que "¿Quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿adónde vamos?" cumpla ya la edad de Cristo, pues se publicó en 1984 dentro del disco Menos mal que nos queda Portugal por esos seres racionales, de los que toman raciones en los bares. Aquí os la dejo en un directo del programa de los ochenta de Miguel Ríos Que noche la de aquel año:



jueves, 23 de febrero de 2017

When the going gets tough, the tough get going (by Isa)

Fotograma de La Joya del Nilo
Últimamente llevo una intensidad de vida que me sobrepasa, y no precisamente porque esté teniendo grandes aventuras... es la rutina diaria la que me tiene exhausta. Mucho curro, con gran tensión, las cosas domésticas, la bimaternidad con bebé trastillo... voy con la lengua fuera y casi no tengo tiempo ni para usar mi terapia favorita: la música buenrollera.

Por suerte, las canciones buenrolleras afloran cuando menos te lo esperas... el otro día, descubrí en una conversación con mis jovencísimos compañeros de curro que no conocían a Angela Channing o a MacGyver (Ya, y tampoco doy crédito), y buscando material audiovisual que solventase esa laguna en su cultura general dí con una de esas CBR que tengo guardadas en el subconsciente desde mi infancia, y sí, claro: es moñas y muy ochentera. No todo va a ser verle el lado alegre a Leonard Cohen.

Mentiría si os digo que hasta ahora no sabía ni como se llamaba el tema, ni quien lo interpretaba, para mí era la canción chula de La Joya del Nilo. Es lo que hay. Y es que 'When the going gets tough, the tough get going' es la sintonía de es peli. Y ya está. No se la conoce por nada más... y lo mejor (o lo peor) es que la canción es probablemente lo que salve a la peli, La Joya del Nilo, la secuela de otra comedia romántica de aventuras: Tras el corazón verde, mejor que esta pero sin canción guay. De chavala me encantaban este tipo de películas con chico y chica que tienen aventuras y pasan por momentos ridículos y divertidos. Siempre me ha parecido un acierto este cine naif que desmitifica el amor romántico. Y ahí estaban en la juventud de 1985 Michael Douglas y Kathleen Turner (con Danny DeVito) mostrando sus peripecias por Oriente Próximo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

'Walking on sunshine' (by Isa)


He tenido que mirar y remirar varias veces entre los posts publicados en los más de cinco años de vida los el blog, porque no me podía creer que este tema no estuviera ya en CBR... pero lo cierto es que no está. Increíble pero cierto. Así que ahora mismo de dispongo a enmendar el atropello que supone la ausencia de una de las canciones más buenrolleras de la historia de la música, una imprescindible en cualquier antología que recoja canciones de esas que suben la moral: 'Walking on sunshine'.

Hacía bastante (que sé yo ¿un par de meses?) que no escuchaba 'Walking on sunshine' y el otro día seleccioné una lista de Spotify elaborada por una amiga tuitera, @Beronikes (probablemente, lo más valioso con mucha diferencia que he sacado de la red social del pajarito). Seguidla, es una tía cojonuda. A lo que iba, la lista es una recopilación de todas las canciones que aparecen en un referente clásico para las autoras de este humilde blog, el libro de Nick Hornby: 'Alta Fidelidad'. Sí, en la peli de Stephen Frears también sale, en esta escena memorable en el que Jack London intenta animar al amargado de John Cusack -del que a pesar de todo, estuve años enamorada-.



'Walking on sunshine' es una one-hit-wonder en toda regla, el único éxito del grupo británico Katrina and The Waves, por mucho que ganaran Eurovisión diez años después. Y vaya éxito... no hay nadie que haya vivido con posterioridad a 1985, año de su lanzamiento, que no reconozca el inconfundible subidón trompetero y su estribillo gritón. Porque es una canción de gritar y de tararear la melodía con todos sus instrumentos incluidos los efectos sonoros. Cuesta creerlo, pero inicialmente estaba concebida como balada. Menos mal que la Katrina convenció a los chicos de que mejor no. Y es que la letra de 'Walking on sunshine' incurre en un clásico del buenrollismo, la euforia del amor correspondido y las ansias vivas por perpetuar el momento.

El vídeo ambientado en un Londres muy londinense, capta a la perfección el clima habitual a la vera del Támesis: nublao, húmedo y fresquete -por usar un eufemismo agradable- vamos, que el sunshine de la letra debe ser en sentido figurado. Ahí se les ve, a los componentes masculinos del grupo en abrigo gris marengo tapadicos hasta el cuello y a la pobre Katrina, a cuerpo gentil (como dice mi santa madre) y en manga corta... que no me extraña que pegue esos saltos, aunque solo sea pa' entrar en calor, la pobre muchacha.



No hay muchas versiones de 'Walking on Sunshine', salvo esta bochornosa actuación de la Jurado yanki, Dolly Parton, con ligeros toques country y coreografía de nenas en edad escolar.

Y es que con esta canción pasa un poco como con todos los grandes hits de la música comercial, que los queman... se ha usado en cien mil programas de la tele, en anuncios a mansalva, en mogollón de pelis y hasta la extenuación en radiofórmula nostálgica. Es, sin duda, carne de karaoke, y el que mejor la canta a capella y sin venir a cuento es Fry, el prota de Futurama, que para algo es su canción favorita. La cultura pop es así. A veces te hace regalos estupendos, y yo se lo regalo a mis compis más frikis (aunque sean más de Los Simpson):

viernes, 23 de enero de 2015

Devuélveme a mi chica (by Isa)

Ilustración para el DVD de "Sufre Mamón"
Pues ya iba tocando algo en español, y hoy va a ser el día. ¿Por qué? porque me siento cabreada y ochentera. El cabreo es un recurso legítimo contra el agotamiento, contra la pesadez de la rutina, contra este puto frío que me tiene agarrotada e irascible. El cabreo es, además, una fuente estupenda de derroche de energía. Por eso, hay tantas canciones de cabreo que dan buen rollo. Como esta.

Cualquier persona española que fuera niño, púber o adolescente a mediados de los ochenta conoce perfectamente este tema, se sabe su letra, reconoce su melodía y ha gritado su mítico estribillo con furia impostada y etílica al menos alguna vez en su vida: ese "sufre mamón", que es como se conoce a la canción más que por su título real, que es la frase que va justo después: "Devuélveme a mi chica".