Nunca he sentido la llamada de la fe, y eso que como todos los niños españoles de mi generación he sido educada en el cristianismo. Supongo que el agnosticismo de mis padres fue determinante en que nunca haya abrazado la religión mayoritaria de mis conciudadanos, ni ninguna otra.
Aunque respeto profundamente a las creyentes, me puede el escepticismo respecto a mucho de lo que se relata en las Sagradas Escrituras, pero sobre todo respecto a las instituciones eclesiásticas. El clero, salvo honrosas excepciones, se viene ganando a pulso el descrédito de parte de la sociedad, aunque sin duda sigue contando con muchísimos fans all around the world.
La adolescencia precipitó mi ateísmo radical y por supuesto mi suspicacia hacia los profesionales del gremio. En ello estaba cuando llegó a mí una canción del glorioso disco del 91 de Genesis, ese 'We Can't Dance' que fue el mayor éxito de ventas del grupo británico y el último con Phil Collins como cantante y batería de la formación antes de emprender su carrera en solitario.
"Jesus He Knows Me" (en español "Jesús Me Conoce)" llegó a mí a los 15 años en pleno furor anticlerical, y en pleno descubrimiento del humor británico (una historia de amor que dura todavía). El tema es una sátira sobre los telepredicadores, que se habían puesto muy de moda desde mediados de los 80, principalmente en USA, y que en algunos casos estaban siendo investigados por fraude con el consiguiente escándalo.
La canción es un tema de rock con un estilo Genesis muy reconocible y con un aire de canción de misa que es lo que procede teniendo en cuenta la temática. Pero lo más reseñable de 'Jesus He Knows Me' es su letra, mordaz y lúdica al mismo tiempo con ese toque british tan auténtico, pero sobre todo por su vídeo un mini corto de lo más divertido, con un Phil Collins en su cariz más cómico como telepredicador convertido en semidios y el teclista Tony Banks y al guitarrista Mike Rutherford, haciendo de secundarios. Al loro con la estética noventera y el zapatófono que sacan de móvil:
Como anécdota, sólo me queda contar que en el vídeo, cerca del minuto 2:38 gente con un cartel donde se lee "Genesis 3:25", y aunque se pensó que era una broma sobre el tercer capítulo del Genesis que solo tiene 24 versos, en realidad es una referencia a los 3 integrantes del grupo y a los 25 años que llevaban de recorrido. Todo un homenaje a sus bodas de plata.
La versión en directo de la gira de 1992 también es un despliegue de energía, principalmente de Collins que no elude realizar el performance completo ante los miles de asistentes sudorosos. Os lo dejo también antes de despedirme:
¡Con Dios! ;-)
Aunque respeto profundamente a las creyentes, me puede el escepticismo respecto a mucho de lo que se relata en las Sagradas Escrituras, pero sobre todo respecto a las instituciones eclesiásticas. El clero, salvo honrosas excepciones, se viene ganando a pulso el descrédito de parte de la sociedad, aunque sin duda sigue contando con muchísimos fans all around the world.
La adolescencia precipitó mi ateísmo radical y por supuesto mi suspicacia hacia los profesionales del gremio. En ello estaba cuando llegó a mí una canción del glorioso disco del 91 de Genesis, ese 'We Can't Dance' que fue el mayor éxito de ventas del grupo británico y el último con Phil Collins como cantante y batería de la formación antes de emprender su carrera en solitario.
"Jesus He Knows Me" (en español "Jesús Me Conoce)" llegó a mí a los 15 años en pleno furor anticlerical, y en pleno descubrimiento del humor británico (una historia de amor que dura todavía). El tema es una sátira sobre los telepredicadores, que se habían puesto muy de moda desde mediados de los 80, principalmente en USA, y que en algunos casos estaban siendo investigados por fraude con el consiguiente escándalo.
La canción es un tema de rock con un estilo Genesis muy reconocible y con un aire de canción de misa que es lo que procede teniendo en cuenta la temática. Pero lo más reseñable de 'Jesus He Knows Me' es su letra, mordaz y lúdica al mismo tiempo con ese toque british tan auténtico, pero sobre todo por su vídeo un mini corto de lo más divertido, con un Phil Collins en su cariz más cómico como telepredicador convertido en semidios y el teclista Tony Banks y al guitarrista Mike Rutherford, haciendo de secundarios. Al loro con la estética noventera y el zapatófono que sacan de móvil:
Como anécdota, sólo me queda contar que en el vídeo, cerca del minuto 2:38 gente con un cartel donde se lee "Genesis 3:25", y aunque se pensó que era una broma sobre el tercer capítulo del Genesis que solo tiene 24 versos, en realidad es una referencia a los 3 integrantes del grupo y a los 25 años que llevaban de recorrido. Todo un homenaje a sus bodas de plata.
La versión en directo de la gira de 1992 también es un despliegue de energía, principalmente de Collins que no elude realizar el performance completo ante los miles de asistentes sudorosos. Os lo dejo también antes de despedirme:
¡Con Dios! ;-)

