jueves, 23 de febrero de 2017

When the going gets tough, the tough get going (by Isa)

Fotograma de La Joya del Nilo
Últimamente llevo una intensidad de vida que me sobrepasa, y no precisamente porque esté teniendo grandes aventuras... es la rutina diaria la que me tiene exhausta. Mucho curro, con gran tensión, las cosas domésticas, la bimaternidad con bebé trastillo... voy con la lengua fuera y casi no tengo tiempo ni para usar mi terapia favorita: la música buenrollera.

Por suerte, las canciones buenrolleras afloran cuando menos te lo esperas... el otro día, descubrí en una conversación con mis jovencísimos compañeros de curro que no conocían a Angela Channing o a MacGyver (Ya, y tampoco doy crédito), y buscando material audiovisual que solventase esa laguna en su cultura general dí con una de esas CBR que tengo guardadas en el subconsciente desde mi infancia, y sí, claro: es moñas y muy ochentera. No todo va a ser verle el lado alegre a Leonard Cohen.

Mentiría si os digo que hasta ahora no sabía ni como se llamaba el tema, ni quien lo interpretaba, para mí era la canción chula de La Joya del Nilo. Es lo que hay. Y es que 'When the going gets tough, the tough get going' es la sintonía de es peli. Y ya está. No se la conoce por nada más... y lo mejor (o lo peor) es que la canción es probablemente lo que salve a la peli, La Joya del Nilo, la secuela de otra comedia romántica de aventuras: Tras el corazón verde, mejor que esta pero sin canción guay. De chavala me encantaban este tipo de películas con chico y chica que tienen aventuras y pasan por momentos ridículos y divertidos. Siempre me ha parecido un acierto este cine naif que desmitifica el amor romántico. Y ahí estaban en la juventud de 1985 Michael Douglas y Kathleen Turner (con Danny DeVito) mostrando sus peripecias por Oriente Próximo.

lunes, 13 de febrero de 2017

Proud Mary (by Carol)

Ike & Tina Turner


Un disco que recuerdo desde siempre en la casa de mis padres es el 'Chronicle: The 20 Greatest Hits' de Creedence Clearwater Revival (Creedence para los amigos y los hispanoparlantes, que ya es bastante difícil de pronunciar así abreviado, como para decirlo entero). Cuando era pequeña le tenía manía, no me gustaba la cubierta ni los tipos que aparecían en ella. Sólo le superaba en manía un vinilo de Los Módulos en el que salía el grupo con esos peletes que se gastaban y cara de aburrimiento o de pena, en torno a una mesa camilla, que parecían a punto de sacar la ouija.

Pasados algunos años, ya con el oído más educado, empecé a pensar que quizá no estaba tan mal el disco ese que ponían mis padres. A medida que le fue prestando atención me gustaba cada vez más. Y así hasta hoy. El 'Chronicle' put a spell on me, definitivamente.

jueves, 2 de febrero de 2017

First we take Manhattan (by Isa)


Morirse a los 82 años no es precisamente un drama, pero que se agote la vida de una figura tan inspiradora como la de Leonard Cohen es un hecho trágico tenga la edad que tenga... Han pasado ya casi tres meses desde que murió el cantante y compositor canadiense. Tenía pendiente un post homenaje, así que transcurrido el duelo, allá voy.

Leonard Cohen no puede considerarse la alegría de la huerta. Es más, para mucha gente es directamente un bajonetis y un coñazo... pero como ya sabemos que esto del buen rollo musical es muuuuuy subjetivo solo puedo decir que a mí el abuelo Cohen con su vozarrón grave y su cadencia lenturria me ha molado siempre y, es más, algunas de sus canciones me producen un subidón notable. Tuve la suerte de verle en directo cuando estuvo aquí en 2009, su penúltima vez, y aún se me ponen los vellos de punta cuando me recuerdo sentada en mitad del Palacio de los Deportes, en un ambiente absolutamente mágico.

Y es que hace falta tener muchas agallas para lanzarse a componer un vals a finales de los ochenta, cuando el hip-hop y el acid house empezaban a pegar fuerte. Y triunfar. Tengo un cariño especial a 'Take this Waltz' porque fue la elección de baile nupcial en la boda de mi mejor amiga (que de comedia romántica me ha quedado esto). Pero hay otras muchas canciones geniales en el haber de este gran hombre y no todas son pausadas y lánguidas. Es el caso de 'I'm your man'-sexy donde las haya- o 'Ain't no cure for love' o, sobre todo, 'First we take Manhattan', (probablemente) mi favorita de Cohen.

miércoles, 25 de enero de 2017

Pipeline (by Carol)

Pipeline


Me quedo loca cuando con la gente que baila bien, bien de verdad. Veo exhibiciones de rock and roll acrobático o de Northern soul y me pongo verde de envidia. Sin embargo, y aunque me gusta mucho bailar, no soy especialmente habilidosa y sí muy perezosa, así que nunca he intentado aprender en serio. (Bueno, exceptuando un breve periodo en que tomé clases de tango y resultó ser mucho más difícil de lo que esperaba).

Salvo en documentales o pelis, nunca había visto bailar ska en condiciones. Hasta una noche en que fui a un concierto con mi amiga Chisato, una japonesa skatalitika, en un garito del norte de Londres que dedicaba una sesión mensual a estos ritmos. Al terminar el bolo la gente se quedó allí bailando y me fijé en una pareja, una chico y una chica negros, quizá de la notable comunidad jamaicana de la ciudad. ¡Qué barbaridad, qué manera de moverse! ¡Eso era ska, y no los manotazos al aire que pegaba yo! Recuerdo perfectamente la canción que sonaba en ese momento: 'Pipeline'.

jueves, 19 de enero de 2017

Isn't she lovely (by Isa)


Ya era madre desde hace más de seis años y vivía en un equilibrio vital muy difícil de conseguir. Tiempo para mi hijo, mi pareja, mis amigos, mi trabajo, mis aficiones y mí misma mismamente. Tiempo, señores... ese bien tan escaso. La verdad es que era razonablemente feliz, pero en ese empeño que demostramos las personas por complicarnos la vida decidí convertirme en bimadre. Y la cagué. ¡Adiós tiempo! Desde hace año y medio vivo de prestado, sin tiempo para nada y mucho peor: sin dormir. Agotamiento sumo y exclusividad sensorial y afectiva. Eso es lo que implica tener un bebé como la mía. Eso sí, 'lovely' como ella sola.