Estamos inmersos en ese período de licencia etílica en el ámbito laboral que suponen las cenas de navidad de empresa. El desenfreno, en forma de whisky con coca-cola, corriendo por las venas de tu jefe, que pierde la decencia -si alguna vez la tuvo- y, animado por el momento, no consigue mantener una conversación contigo sin mirar tu escote como si hubiera perdido algo valioso entre tus tetas o incluso en un alarde de intimidad completamente alejado de la realidad se decide a palparte el culo. Es dificil no perder los papeles en estos festejos de veneración a Baco. La cosa va de eso, y los que más se asalvajan son precisamente los que menos deben, con sus corbatas anudadas en la cabeza a lo Bruce Lee, los cercos de sudor en la camisa bordada con sus iniciales de tanto darle al baile y los zapatos caros llenos de goterones de cubatas.
Siempre que visualizo una escena como la que acabo de describir, la canción que me viene a la cabeza como sintonía de la misma es 'Wild Thing'. Un tema cañero, sexy, desgarrador, lúbrico... y hasta con síntomas de ebriedad. ¿No os parece que la parte vocal del tema tiene cierta distorsión borrachuza? Seguro que si a Reg Presley, el recientemente fallecido cantante de The Troggs, le hubieran hecho soplar después de cantarla da positivo como para quitarle varios puntos. Siendo ingleses era de esperar.
La versión de The Troggs no es la original pero si la que catapultó el tema a la fama en 1966. El mejor tema de los británicos desde mi punto de vista. El autor de 'Wild Thing' es el neoyorquino Chip Taylor (James Wesley Voight) nada menos que el tío de Angelina Jolie, y la primera grabación es de The Wild Ones, un grupo también de Nueva York. El destino ha querido que un tema de la ciudad que nunca duerme sea inmortalizado por un grupete del sur de Gran Bretaña, que compartían manager con The Kinks. Sea como sea, la realidad es que el tema de The Troggs es transgresor, buenrollero y salvaje como pocos. El riff de guitarra, las pausas, el solo de ocarina en mitad de la canción, el shake it del final... comprobadlo vosotros mismos.