viernes, 15 de marzo de 2019

Empoderados de rock (by Efrén)



El pasado 8 de marzo, fecha marcada a fuego en las agendas de millones de mujeres en busca de un mundo mejor y más justo tuvimos la oportunidad de regresar al ya mítico garito de la palmera para presenciar el fin de la gira Pirómanos. Los cuatro componentes de la banda Kitai (Alex, Edu, Fabio Y Deiv) mostraron una vez más de lo que son capaces con un directo soberbio y cargado de personalidad.

Justo es reconocer que Kitai, grupo acostumbrado a recintos más reducidos en salas como El Sol o la Joy Eslava (a pesar de ir curtiéndose en festivales nacionales) quizás mostró cierto riesgo escénico al enfrentarse a un escenario más abierto y a un público fiel más alejado de lo habitual, la promoción no tuvo la respuesta deseada y para desgracia del espectáculo ofrecido no se consiguió el tan ansiado sold out que buscaban. La conjunción en el enlace de sus canciones se mostró algo deslavazada al comienzo con pausas más extensas de lo habitual, hecho que solucionaron en la segunda parte del show con la energía y solvencia que siempre les caracteriza.

La carismática personalidad de Alex, los riffs inmensos de Edu, la punzante base rítmica del bajo de Fabio y el buen hacer del irremplazable batería Deiv fueron conquistando a los asistentes, entregados a sus irresistibles y electrizantes trallazos de rock directo y sin excusas



Todo comenzó con la Intro en la que Deiv, cual guerrero futurista, se nos presentaba con máscara de luz en el prolegómeno de “Fuego En La Radio”, el primer y pegadizo single de su disco Pirómanos a las que siguieron “El Enemigo”, “Desierto”,” Cadáver Exquisito”, “Sientes El Golpe” y “Animal” en la que Alex (voz) interactúa con el público relatando los sueños y el amor de este cuarteto de guerreros incansables en busca del Santo Grial del reconocimiento musical.

A continuación siguieron desgranando su potencia rítmica con “Luz Artificial” y “Tirar A Matar” en la que Juanma Latorre (guitarra de Vetusta Morla y productor de su último disco) acompañó al grupo con sus acordes. “Melodrama” fue la siguiente elegida a la que siguió una particular y emocionante versión de “Under The Bridge” en la que Kitai (una suerte de RHCP patrio) se gustan, disfrutan y hacen disfrutar a los asistentes.

La segunda parte del show inició con la trascendente “Lejos”, joya acústica musical del grupo, esta vez transformada en una versión más superficial y tendente a la promoción arreglada por Nikone, rapero transgénero de Carabanchel con más de 400000 suscriptores en Youtube que interpretó en directo junto a la banda (la larga mano de Sony siempre poderosa y omnipresente). “Labios de Papel” siguió a manos de Alex, voz y guitarra que dieron momentos de pausa y contención a la magnífica “Kitai”, emblema del grupo y bandera vigorosa de exaltación en la que las focos dieron paso a las luces personalizadas de un público fervoroso que, móvil en mano, iluminaba la gran ocasión.



Finalizada la pausa con lanzamiento de globos al público siguieron “H2O”, temazo del disco Origen en el que el cuarteto oculta sus rostros con famosas máscaras rojas evocadoras de la portada de Pirómanos. “Nací Caballo” y “He Vuelto” prosiguieron sin pausa hasta el discurso feminista de Alex, en el que animaba a toda mujer a revelarse y a empoderarse hasta las últimas consecuencias. Más tarde nos ofrecieron la pegadiza “Que Vienen” para cerrar el programa oficial con discurso plagado de agradecimientos y amor hacia su público.

Más tarde llegaría “Superior” en el que el lesionado batera Deivhook, a pesar de su menisco roto, exhibió su habitual músculo aguantando el tipo en todo momento y ofreciéndonos su característica aparición estelar, aupado en la tarima de metacrilato que siempre le acompaña y al mando de su incontestable combo de tom y caja aupado en su “vuelo” por cientos de manos de fans a modo de Abraracúrcix, jefe de la aldea rockera. 



Para coronar el incendio del cuarteto pirómano tuvimos que esperar a los bises en los que Kitai cambió su habitual aspecto por unos divertidos disfraces de superhéroe con los que se despidieron interpretando la inesperada versión “Should I Stay Or Should I Go” (divertido remember con The Clash) y “Riviera Maya”, una de los mejores temas de su último álbum que complementaron con divertidos colaboradores disfrazados de dinosaurio.

Noventa minutos de buen espectáculo que refuerzan la estima y el valor de este joven grupo, poseedor del Récord Guiness de permanencia en un escenario y combativo a muerte por un sueño, motivo más que suficiente para apoyar a esta raza de bandas locales que necesitan del apoyo de todos los que amamos el directo sincero y sin artificios ¡¡¡FUEGO!!!


La Riviera (Madrid), 08/03/2019 (1/2 entrada aprox)
Alejandro Martínez-Esteve: voz
Fabio Yanes: Bajo
Edu Venturo: Guitarra
David Serrano: Batería


miércoles, 13 de marzo de 2019

'Rock n Roll Girl' (by Carol)

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Paul Collins en los tiempos de The Beat, hace unos añitos (foto: www.thepaulcollinsbeat.com)


'Rock N Roll Girl' es una de esas canciones que no puedes (ni quieres) quitarte de la cabeza en todo el día. Una de esas canciones que te hacen feliz. ¿Que te levantas con el pie izquierdo? Pues la pones y se te pasa. Si es a volumen considerable, mejor.

Su autor, Paul Collins, lo es también de uno de mis jitazos favoritos en la vida, 'When You Find Out' (de la que decíamos en este blog hace un tiempo que podría ser la perfecta canción pop). Toca bastante en España, porque no sé si vive aquí o, al menos, vivió durante muchos años, pero nunca le había visto en directo hasta hace un par de semanas. Fue un concierto divertidísimo en el que cayeron muchas de su nuevo disco, pero también muchos temazos de su discografía. 'Rock N Roll Girl' entre ellos.

martes, 26 de febrero de 2019

'Enter Sandman' (by Isa)


Han tenido que pasar ocho años para que me decida a incluir un tema de Metallica en el blog, y eso que fue mi grupo de referencia durante una época de mi vida. Pero las cosas como son, muy buenrolleros no son los californianos. Sus letras hablan de muerte y destrucción. Son apocalípticos y oscuros, por lo que me ha costado mucho encontrar motivos para incluir un tema suyo en CBR, pero finalmente lo he encontrado.

Esto del poder de la música en tu estado de ánimo es tan subjetivo como voluble, porque no solo depende de la persona en concreto (y de sus gustos musicales) sino también del momento vital que atraviese. Así que, aunque pueda parecer increíble, últimamente 'Enter Sandman' ha empezado a cobrar fuerza como CBR. Da igual que la canción hable de las pesadillas de un niño y que el insomnio me esté fastidiando últimamente, me basta con que me de el súper subidón energético que me da. Porque, creedme, cuando una viene de una racha tan devastadora como la que acabo de pasar toda inyección de energía es poca.




'Enter Sandman' es la primera canción que escuché de Metallica, y aunque no es -ni mucho menos-mi tema favorito del grupo tiene el privilegio de haberme abierto las orejas al thrash metal. Aún sin estar en el top five de mis predilectas de los californianos, es indudable que es un temón. Ese riff de guitarra, obra del discreto y excelente guitarrista Kirk Hammet hace reconocible la canción desde los primeros segundos en todo el globo terráqueo. Algo así solo lo consiguen los clásicos. Por supuesto, me escuché el Metallica (más conocido como Black Album) cienes y cienes de veces y de ahí pasé a devorar todo lo anterior de la banda, por estricto orden cronológico inverso.

Entre los 15 y los 18 años Metallica fue lo que más entró en mis oídos, y como sería lo que oía cuando no escuchaba a Hetfield, Ulrich, Hammet y Newsted que a mi madre le pareció un alivio. Y es que se dan dos circunstancias con Metallica que explican el respeto materno: la primera es la incuestionable calidad instrumental. La segunda es la voz de James Hetfield, nada de esos agudos tan habituales en el heavy metal a los que mi progenitora siempre calificaba de jauría de gatos peleándose.

Como buena adolescente que se precie, el fanatismo musical no vino aislado sino que estuvo acompañado de una fascinación absoluta por James Hetfield. Era mi sex symbol. Mi amor platónico. Ay. Mientras mis compañeras se forraban las carpetas con los Take That, Brad Pitt, Leonardo Di Caprio o otros atractivos muchachos, la mía estaba empapelada con el cantante y guitarrista de Metallica. "Puedo entender que te guste", me dijo entonces también mi madre, "parece un vikingo". Y era verdad. Lo parecía.

Se han hecho diversas versiones de 'Enter Sandman'. La más alabada es la realizada por Motörhead, en 2000, que le valió la nominación a un Grammy. La verdad es que el Lemmy le da un rollo aún mas oscuro e inquietante  que Hetfield, pero por lo demás no aprecio tantas diferencias con la original como para que la nominen. A mí me gusta más esta otra versión, con la orquesta filarmónica de San Francisco. Una pasada.


Tengo que decir que mi furor metalicoso se diluyó a partir del Load, y el ReLoad ya ni lo compré. Tuve la suerte de verles en directo en 1993 en Vallecas, en pleno enamoramiento por la banda, en una noche que tiene un peso único en la historia de mi vida, y que merece otro post ;-). No he dejado de escucharles nunca. En los momentos más insospechados, Metallica aparecen en escena para insuflarme la caña que necesito para afrontar situaciones jodidas. Son un valor seguro. Por eso están aquí, para que esta noche no tenga pesadillas con las cosas que me agobian, ni con el hombre del saco (o el Sandman).

Nota a posteriori: No sé cómo se me ha podido pasar esta versión de la propia banda en el programa de Jimmy Fallon, perpetrada en colaboración con The Roots y sus instrumentos infantiles. Solo por ver a los cuatro Metallica hacer el indio con las trompeta y el tambor de juguete merece la pena :-)
(Gracias, socia, por recordármela)

jueves, 14 de febrero de 2019

'Come On To Me' (by Carol)

Paul visto por la ilustradora Kathryn Durst (fuente: Twitter oficial Paul McCartney)



Llamadlo amor de fan, pero en mi opinión, ya quisieran muchas nuevas estrellas del pop que lo suyo sonara tan fresco como 'Come On To Me', tema del último disco del septuagenario Paul McCartney.

Posiblemente Egypt Station no aparece en ninguna lista de los mejores álbumes de 2018. Es más, buscando información para escribir esta entrada ya me he topado con un par de críticas de lo más virulentas que piden poco menos que el ex-Beatle sea arrojado desde la cima del monte Taigeto. No lo sé y no me importa; no me interesan lo más mínimo esas clasificaciones con las que nos inundan todos los medios musicales, sin excepción ni piedad, en los últimos meses del año.

martes, 29 de enero de 2019

Whistle while you work (by Isa)


Hace días que tenía pendiente dedicarle un rato al blog pero no me ha dado la vida... y es que ¡he vuelto a trabajar! Después de estar casi un año de baja, ponerme al día está siendo bastante laborioso pero tengo que decir que tenía ganas... no es lo mismo estar de vacaciones que de baja por enfermedad, así que volver al curro es una buena noticia, significa que estoy recuperada. Y eso es algo que hay que celebrar con un tema como este, 'Whistle while you work'.

viernes, 18 de enero de 2019

'No pierdas el tiempo' (by Carol)

los-cheyenes
"¡No sin nuestro pelazo!". (Foto: Todocolección)


Ayer por la tarde tuve una revelación musical. O más bien: volvió de los pliegues más recónditos de mi memoria una canción que fue importante para mí y había olvidado completamente. Es algo que me ocurre de vez en cuando y siempre me asombra cómo es posible que se te borre un tema que has escuchado montones de veces.

El caso es que estaba yo en casa, pasando mi gripe en compañía de tebeos y cómics (porque cuando se está malo no hay nada como leer tebeos y cómics) y de la voz de Diego RJ en El Sótano de Radio 3, cuando mi oído reconoció esos acordes. "Joder... esta canción, esta canción...". Era 'No pierdas el tiempo', de Los Cheyenes, banda barcelonesa de garage rock creada en 1964 y, al parecer, deudora de grupos de tanta enjundia como The Kinks o The Animals

martes, 8 de enero de 2019

So Lonely (Isa)


Pues ya se acabaron las vacaciones navideñas. Los niños de la casa han vuelto al cole y los adultos a sus trabajos, y yo me he quedado sola. Después de tantos días de ajetreos y sociabilidad a tope, estar conmigo misma como única compañía da un poco de vértigo y de dolor de tripa, pero también algo de paz que se agradece un poquillo. Así que esta mañana me he dado una ducha de esas que solo puedes disfrutar cuando estás de vacaciones sin hijos y sin agenda, larga y reconfortante, con la mente en blanco hasta que 'So Lonely' ha empezado a sonar en mi cabeza.