jueves, 22 de junio de 2017

Salta (by Isa)


La ola de calor nos tiene reventaos, pero no por eso se nos quitan las ganas de juerga... y cuando cae la noche, salimos a buscar refresco en las terrazas, sobre todo esas que tienen aspersores, o vaporizadores o flus-flus como dice mi admirada vecina rubia. Y da igual, porque el asfalto quema y nos obliga a saltar como pobres diablos sobre las llamas del infierno. Así pues, saltemos.

Eso sí, ya que vamos a saltar que sea con la banda sonora adecuada, que no es otra si no 'Salta'.Y es que desde que ví el último Pop, programa de #0 que os recomiendo totalmente, no me la puedo sacar de la cabeza. Ni la canción, ni a los jovencísimos Tequila saltando rodeados de grupies con mallas y calentadores al más puro estilo Eva Nasarre.

viernes, 16 de junio de 2017

'Blues Hand Me Down' (by Carol)

Vintage Trouble
Vintage Trouble con Ty incitando al personal (foto: Urko Dorronsoro en Wikipedia)


Hace casi exactamente dos años estaba viviendo un conciertaco histórico en el estadio Vicente Calderón: AC/DC en su gira Rock or Bust, aún con Brian Johnson en plena forma. Y más o menos con las mismas temperaturas infernales de hoy.

Tranquilidad, que no voy a contaros otra vez mi batallita de vieja rockera. Esto viene a cuento de que, como os contaba en mi crónica del momento, una de las cosas que más me alucinaron de esa noche (y hubo muchas) fueron los teloneros, unos tíos de los que no había oído hablar en mi vida y que se hacían llamar Vintage Trouble.

jueves, 1 de junio de 2017

Welcome to the jungle (by Isa)


Ya tengo lista la camiseta y los dedos en pose rockera. Todo preparado para el concierto de Guns n' Roses. Épica pura y desparrame de nostalgia para recibir a los que fueron mi primer vínculo con el heavy metal a mis 15 añitos...

Como muchos de los chavales de mi generación, yo me inicié con los Gn'R cuando estaban en la cúspide, a punto de sucumbir de éxito... con un Axl envanecido por la masa creyente, ciega y sorda, alucinando ante la potencia de los Use your Illusion I y II. El resto de la discografía de los americanos, la escuché después. No mucho después. El fervor pistolero me llevó al consumo convulsivo, y el Appetite for Destruction no tardó en llegar a mi casa, donde ocupa un lugar destacado desde entonces.  Normal. El disco es una joya de principio a fin. En eso, soy muy poco original, coincido con todos los expertos.

El comienzo no puede ser más espectacular: Welcome to the jungle es más que un himno, es una declaración de intenciones, es una advertencia, un aviso, una amenaza... ¡es un jodido grito de guerra! Es imposible que tras escuchar el riff inicial, no tengas ganas de levantarte y rugir como si verdaderamente estuvieras en la selva.