martes, 24 de julio de 2012

Le temps de l'amour (por Carol)

Una de las cosas que más me impactaron cuando llegué aquí fue el Madrid Rock de Gran Vía. Para los que no lo han conocido, estaba justo donde hoy se alza un establecimiento –otro más- de esa popular cadena textil que todos sabemos, en una calle que ha ido perdiendo paulatinamente todos los rasgos de identidad que la hacían peculiar, hasta mimetizarse con cualquier avenida principal de cualquier otra gran ciudad del mundo. Probablemente era el mayor establecimiento dedicado a la venta de discos en España. Luego descubrí otras tiendas menos imponentes pero más especializadas e interesantes, pero en ese momento, viniendo de una pequeña localidad donde el acceso a un determinado tipo de música no era fácil, y con un poco más de dinero en el bolsillo de lo habitual, entré y perdí la cabeza totalmente. No me acuerdo de todo lo que compré, pero sí de una casete de The Small Faces y otra de Françoise Hardy, un grandes éxitos con una portada bastante feaca, por cierto.

Retrocedamos aún más en el tiempo. Conocí a la Hardy gracias a ese hombre nunca suficientemente ponderado llamado Juan de Pablos y a su adorable Flor de Pasión, que resiste orgulloso en la parrilla de Radio 3 pese a los desconsiderados y continuos vaivenes en su franja de emisión. Con lo que ha hecho Juan de Pablos por la educación musical de varias generaciones de este país, ya tendría que tener una calle con su nombre como mínimo.

Con debilidad evidente por las cantantes francesas de los 60, Françoise sonaba asiduamente en el programa, junto a otras coetáneas como France Gall o Sylvie Vartan. Pero ella era distinta. Tenía un estilo mucho más interesante, una belleza más natural y menos cándida. Y lo más importante, componía sus propias canciones, algo poco común en la época. Vamos, que no se puede tener más clase que la Hardy. Después de soltar este rollo… voy y elijo un tema que no es suyo, pero tengo buenas razones, ya veréis. Le temps de l’amour fue compuesta en 1965 por Andre Salvet y el cantante y actor Jacques Dutronc, quien se convertiría en su marido posteriormente. Esta preciosa canción tiene una intro absolutamente magistral y una letra que parece sencilla, pero describe toda la complejidad, la efervescencia y la tristeza que encierra cada historia de amor:


Es tiempo de amor,
tiempo de amistad
y de aventuras.
En este vaivén
no se piensa en nada
a pesar de las heridas.

Pues el tiempo de amor
es tan largo y tan corto
que dura para siempre,
ya lo sabemos.



Llevo varias semanas con este tema de la cabeza, desde que vi una de las películas que más me ha flipado en mucho tiempo: Moonrise Kingdom (gracias, Wes Anderson, por este regalo). Es la pieza perfecta para la banda sonora de una cinta que habla de la primera vez que te enamoras, del deseo de crear un mundo sólo para los dos, lejos de la realidad de mierda en que vive -o cree vivir- cualquier adolescente, y más si eres un outsider total como Suzy y Sam, los protagonistas. No quiero hacer spoiler por si algún lector no la ha visto (en cuyo caso se está perdiendo algo extraordinario), pero Le temps de l’amour suena en una escena clave de la peli, que es también, sin duda, una de las más bonitas que he visto nunca. En el cine y en la vida real.



Moonrise Kingdom Trailer from Jason Weinberger on Vimeo.

PD. Mikel López Iturriaga, aka El Comidista, la incluye en su playlist de música para cocinar – verano 2012. Qué genial es este hombre, de verdad.

miércoles, 18 de julio de 2012

I saved the world today (by Isa)

Supergirl by Portohle
Hoy he salvado el mundo... así me siento cada día desde hace varios días cuando llega esta hora y por fin consigo sentarme aliviada de todo quehacer, a relajarme un poco antes de que Morfeo me arrastre con su insistencia habitual. Mi vida es un estrés. Un no-parar desde que suena mi despertador a las 6:45 y salto de la cama como un resorte medio dormida a meterme en la ducha y acabar de despertarme bajo el agua.

Correr, cruzar, bajar, subir, entrar, escribir, hablar, pensar, decir, salir, recoger, jugar, enseñar, llamar, quedar, contentar, reir, cenar, bañar, acostar... ni un minuto de relax real. De no hacer. De no pensar. Por eso, cuando por fin llega el momento de parar, esa pausa tan deseada, hago un rewind rápido de mi día y si veo que he salido airosa de la jornada sin dañar a nadie y procurando complacer a los de mi alrededor, me permito el lujo de pensar que he salvado el mundo. Y me consta que no soy la única.

Porque para salvar el mundo no hace falta estar dura y fibrosa, ni vestir lycra, ni llevar capa... ni siquiera tener súper poderes. Lo puede hacer cualquiera. Y de eso va esta canción: 'I saved the world today', una de mis esenciales de todos los tiempos, o al menos desde 1999 que fue cuando se publicó. El tema fue el sencillo y corte más exitoso del álbum de reencuentro de Eurythmics, tras casi una década en la que la ex pareja formada por Annie Lennox y David A. Stewart se dedicasen a hacer la guerra por su cuenta.

La melodía suave, orquestal y pausada de 'I've saved the world today' le viene como anillo al dedo al titulo del album: 'Peace', y su letra es un hábil mecanismo de presentar la realidad cotidiana tal y como es, agridulce, con un optimismo controlado y falsamente ingenuo en el estribillo que transmite la fina ironía de quién sabe que puede que no haya salvado el mundo (no al estilo de una peli yanki de invasion alienígena) pero ha conseguido salvar su día y eso ya es mucho... que la disfruteis, pequeños salvadores de mundos:


Como apunte curioso añadiré que el tema da sonido a uno de los momentos mágicos, uno de esos finales sublimes que nos regaló la Serie (sí con mayúsculas), Los Soprano. Os dejo aquí la escena que cierrra el segundo episodio de la segunda temporada: "The Knight in White Satin Armor". Por favor, abstenerse quién no la haya visto. Los demás podéis deleitaros con el recuerdo de esa salvadora de días que es Carmela Soprano. Sin palabras.

viernes, 13 de julio de 2012

Gimme Shelter (por Carol)


Esta semana pensaba escribir sobre una bonita canción de Françoise Hardy, pero hete aquí que a nuestro insigne presidente del Gobierno se le ocurrió darnos varias buenas nuevas, a saber: subida de impuestos, recorte de prestaciones y porrazos a granel para los que salen a la calle para protestar por todo ello. Parafraseando doblemente a Johnnie Rotten y a Aída-Carmen Machi, “no se puede cantar canciones de amor desde la cola del paro” y “no tengo el chichi pa’ farolillos”, así que me reservo a la Hardy para otro día que tenga menos mala leche. De paso, aprovechemos para conmemorar una fecha gloriosa para la Historia del Rock y de la humanidad en general: ayer se cumplieron 50 años de la primera vez que The Rolling Stones se subieron a un escenario, en el Marquee Club de Oxford Street, Londres.

Durante muchos años me negué rotundamente a asistir a conciertos de los Stones (o de los Rolling, como les llaman mis padres; hay por ahí una teoría sobre qué tipo de gente les denomina de una u otra manera, pero eso es tema para otro post). ¿Qué sentido tiene ver a unos viejunos que ya han vivido su mejor momento artístico tocando canciones compuestas en un momento de su vida que no tiene nada que ver con el actual?, pensaba. ¿Qué rabia juvenil pueden conservar unos multimillonarios septuagenarios que han entrado de lleno en el sistema al que escandalizaban en los 60? Sinceramente, sigo pensando esto de ciertas bandas y soy de las que creen que más vale dejar un legado musical mítico que arrastrarse por los escenarios en busca de "cash" cuando hace años que tu grupo ha dejado de tener sentido. Sin embargo, en el caso de Sus Satánicas Majestades, tengo que decir que me equivoqué. Les vi finalmente hace unos cinco años en el Vicente Calderón con mi amiga Sole, y bueno… flipé, la verdad, me pareció un directo increíble (dejando al margen su gusto excesivo por los fuegos artificiales y la fanfarria escénica y el feo gesto de largarse en su limusina al final del concierto dejando creer al público que iban a salir para otro bis).

Es bastante complicado elegir una canción de su inmensa colección de maravillas, y es que la discografía completa de Jagger and Cía. (bueno, al menos la de los 60 y 70) debería ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. He seleccionado, tras pensarlo mucho, Gimme Shelter, que abre uno de los discos de los Stones que más me gustan, Let it Bleed. Grabado en 1969, ya sin Brian Jones (que moriría poco después) y con el guitarrista Mick Jones en su lugar, pasa por ser uno de los mejores álbumes de la banda y contiene otro temazo indispensable, esa lección de vida llamada You Can’t Always Get What you Want. Claro, no puedo dejar de mencionar esa fantástica portada de Robert Brownjohn.

Considerada por la revista Rolling Stone una de las 500 mejores canciones de todos los tiempos y firmada por Jagger y Richards, Gimme Shelter es un bombazo que te deja enganchado desde los primeros acordes de la guitarra de Keith. Los coros de la cantante de soul y gospel Merry Clayton aportan un estupendo contraste con la voz de Mick. En cuanto a la letra, habla de tiempos oscuros, de tiempos duros donde la violencia está en las calles, “a un tiro de distancia”, con el trasfondo de la Guerra de Vietnam, las revueltas universitarias… Tiempos oscuros, como estos que vivimos. Pero también deja lugar a la esperanza.



Como es bien sabido, Martin Scorsese es un gran fan y amigo de la banda. Imagino que Gimme Shelter es también uno de sus temas favoritos, a la vista de las veces que la ha incluido en las bandas sonoras de sus películas (está en Casino, en Uno de los nuestros y en Infiltrados, por lo menos).



Mi deseo para el fin de semana: que encontréis un refugio calentito y seguro, a salvo de toda la mierda que está cayendo. ¡Salud!

miércoles, 4 de julio de 2012

Sunny Afternoon (by Isa)

Desde este lunes tengo jornada intensiva, un formato laboral muy envidiado... Especialmente entre los que no lo tienen... entre ellos, yo misma la semana pasada sin ir más lejos, cuando pensaba que madrugar para tener salir a las 15.00 iba a ser la solución a todos mis males ;-)

Muchos de mis amigos y conocidos miran con ojos golositos esas horas vespertinas de asueto, imaginándome en la piscina echando una plácida siesta... Y no sé a vosotros pero a mí, con esa idílica imagen en la cabeza, no se me ocurre mejor sintonía para la banda sonora de mis tardes que este temazo de los Kinks.

Compuesta por el líder del grupo británico, Ray Davies 'Sunny Afternoon' fue publicada en 1966 en el álbum Face to Face. Según la wikipedia, la canción refleja el giro que sufrió la banda musicalmente,  desde los crudos sonidos de garage rock de sus inicios, a este tipo de piezas más elaboradas. El estilo Music Hall y la profundidad de su letra significaron un riesgo para el grupo, pues durante 1964 y 1965 se sostuvo con importantes hits de menor complejidad y más energía.

Sea como sea, 'Sunny Afternoon' es un tema delicioso, su melodía transmite sosiego estival y su letra es toda una oda a la indolencia y a la pereza de una tarde soleada ;-) Aquí os dejo el vídeo promocional del sencillo que fue filmado en medio de un bosque nevado, unas imágenes muy adecuadas para estas temperaturas, ¿verdad?




¡A disfrutar la tarde!