miércoles, 29 de junio de 2011

Hace calor


Ha quedado inaugurada oficialmente la nueva temporada y con ella un género buenrollista, injustamente vilipendidado y clasificado de forma generalizada como horteroide: la canción del verano. La canción del verano no se ciñe solo al estilo organillo, acordeón y orquesta de pueblo (que también). Canción del verano es toda aquella que causa furor y tiene su auge durante el período estival, y hay de todas las clases y colores, algunas de notable calidad.

Muchos de los temas considerados 'canción del verano' han sabido envejecer y perdurar con el paso de las décadas convirtiéndose en clásicos de todos los tiempos, y de entre estos temas se encuentran algunas de mis canciones favoritas. Una de ellas es 'Hace calor' de Kiko Veneno, una rumbita soleada y optimista sobre como luchar contra los rigores climatológicos del veranito español.

'Hace calor' es una de las joyas incluídas en el disco de 1995 de este bético criado en Cádiz y nacido en Figueras (Girona), cuna del genio Salvador Dalí.  'Está muy bien eso del cariño' es el álbum que recoge este tema fresquito, y que cuenta con la colaboración a la guitarra del gran Raimundo Amador... viva el buen rollismo de la canción del verano de calidad y como dice el amigo Kiko: haz el amor, que con el calor qué se puede hacer mejor...

lunes, 27 de junio de 2011

Cuando el mar te tenga

El primer disco que me compré en mi vida (rompiendo hucha) fue el Nuevo pequeño catálogo de seres y estares, de El Último de la Fila, uno de los grupos musicales que marcó mi malherido y traumático paseo hacia la adolescencia.

Ya había escuchado Cuando el mar te tenga y me encantaba: Cuando llegué a mi casa, metí la cinta en mi radiocassette (aún no se estilaban los CDs) y escuché el primer tema (Grünfink o pinzón verde), me quedé tan impactada que volví a meter el cassette en su caja y corrí de nuevo a la tienda a devolverlo. Pensé que estaba rayado. Pero no, sólo se trataba de un tema instrumental raro dentro del disco más extraño y experimental del grupo, y uno de los de mayor éxito.

Mucho teclado, sonidos de fondo atmosféricos y grandes temas como Músico loco, Canta por mí o En mi pecho, o éste, que es el que me toca compartir hoy con vosotros bajo los efectos de la resaca aún de mi primer viaje al mar del año, con los pulmones cargados de brisa marina, la lengua salina y el alma pringada de arena... y ahora me callo, que ya lo dicen ellos: "si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir"

lunes, 20 de junio de 2011

Seven Days in Sunny June

Comienza la semana... y no cualquier semana, es la penúltima del mes de junio, la que da comienzo al verano -mi estación favorita- la del solsticio más chulo del año... ¡la noche más corta! Por eso, no puedo quitarme de la cabeza esta canción de Jamiroquai: 'Seven Days in Sunny June', su single número 21 como el día en que empieza el estío.

Suave, ligera, relajante, sugerente, 'Seven Days in Sunny June' te traslada a esos momentos de ocio holgazán y lúdico que se dan especialmente con esta temperatura... Es un tema idóneo para el mes y el momento en el que estamos, preludio del calor más bochornoso que está aún por llegar.

Ésta es solo una de las muchas canciones que me gustan de Jay Kay, que no ha dejado de cosechar éxitos desde que decidiera formar su propia banda tras ser rechazado en una audición para ser vocalista de Brand New Heavies. La discografía de Jamiroquai está plagada de temas buenrolleros y bailongos como corresponde a un género como el suyo, el nuevo Funk o el Acid Jazz... estos chicos supuran groove así que ya les veréis por aquí de vez en cuando.

La letra es agridulce: el amor estival ya se sabe, y destila indolencia de entretiempo "Oooh, so baby let's get it on, drinking wine and killing time, sitting in the summer sun". Y el vídeo, que os dejo a continuación, grabado en la parte de atrás de la mansión de Jay Kay es fiel a su estilo: fiesta y chicas en bikini. Un dato curioso es que el tío sale con 7 modelitos diferentes, representando los 7 días de junio, y que una de las prendas que utiliza es una camiseta de la selección de fútbol de Perú en los años 70 y cuyo modelo fue elegido por la cadena ESPN como la "Mejor camiseta en la historia de los mundiales". Sol, fiesta, sexo, alcohol y fútbol... la imagen brítánica del verano :-)


viernes, 17 de junio de 2011

A quién le importa

Puede que a estas alturas del blog hayáis pensado que tengo algo en contra de la música española... y estáis en vuestro derecho: llevo más de 40 posts y casi seis meses recordando regularmente 'canciones de buen rollo' y todavía no había metido ninguna en español... pero nada de eso. Hay muchas canciones de producción nacional que me encantan, y un número elevado de ellas me generan buen rollo.

Alaska -en sus diferentes versiones grupales- en Kaka de Luxe, con los Pegamoides, con Dinarama o como Fangoria es de las más prolíficas en el género musical al que se dedica este blog. Gran figura de la Movida madrileña, pese a su aspecto siniestro, 'Olvi', como la llama Mario Vaquerizo, su marido, en el exitoso reality de la MTV en el que participan (Alaska y Mario) su buen rollo es institucional en numerosas de sus canciones, pero si tengo que resaltar alguna creo que me quedo con 'A quién le importa'.

Compuesta en coalición con Dinarama, junto a Nacho Canut y Carlos Berlanga (DEP) en 1986, 'A quién le importa' no sólo es una de las canciones más emblemáticas y versionadas del grupo si no que se ha convertido en todo un himno contra la intolerancia de todo tipo. La letra, de principio a fin, no deja lugar a equivocos: "La gente me señala, me apunta con el dedo, susurra a mis espaldas y a mí me importa un bledo".

La habré cantado a voz en grito cienes y cienes de veces, alguna de ellas en el mítico Morocco, cuyo relanzamiento apadrinó la diva mexicana a principios de los 90, y otras veces en algunos locales del madrileño barrio de Chueca, ya que para el colectivo gay (LGBT), Olvido Gara -que esta semana ha cumplido 48 añazos- es una musa y esta canción tan representativa y simbólica como su bandera del arco iris.

Aquí os la dejo: ¡qué la disfrutéis! ¡Buen finde!

lunes, 13 de junio de 2011

I'm too sexy

En 1992 estaban de moda las súper modelos, valga la 'rebuznancia'... Las nenas de principios de los noventa lo mismo devorábamos con avidez las anécdotas subidas de tono de la recientemente fallecida Súper Pop (DEP) que mirábamos con cara de admiración los súper esculturales cuerpos de Linda Evangelista, Cindy Crawford, Naomi Campbell, Elle MacPherson, Claudia Schiffer, Stephanie Seymour o Christy Turlington... todo muy súper, eso sí.

Tuvo que llegar Right Said Fred con su desvergonzada 'I'm too sexy' para aplacar el misticismo que se estaba generando en torno a esas mujeres de belleza sublime y el culto al cuerpo que conllevaba intentar infructuosamente parecerse a ellas. Ahí estaba este trío de rapados ingleses que aunque de lejos podían parecer sacados de un catálogo de ropa skin-head, tan de moda entonces, de cerca se asemejan más a los componentes de una carroza del desfile del Orgullo Gay.

'I'm too sexy' es su canción famosa, su one-hit-wonder que se mantuvo durante semanas en lo más alto de los tops británicos y yankis, luchando contra la infame balada de Bryan Adams, '(Everything I Do) I Do It For You' (que alguien le diga a este tío que no quiero que haga nada por mí), con la que compartió los primeros puestos.

El trío coge el mejor riff de guitarra de uno de estos temas rayantes del maestro Jimi Hendrix, Third Stone from the Sun, y lo convierte en una canción simple, pegadiza, bailonga y buenrollera... para algunos será algo cercano al sacrilegio pero para mí es un pastiche que derrocha simpatía... tan sexy que duele.


jueves, 9 de junio de 2011

You really got me

Hay canciones que te marcan, que imprimen un antes y un después en tu vida. Son como el paso de algunas personas por la senda de la existencia, que no sólo recuerdas el momento preciso de su aparición si no que además trazan tal surco en tu corteza cerebral que a partir de entonces tienes dificultades para rememorar como sobrevivías antes de ellas. Canciones que una vez que llegan a tus oídos sabes que no te van a abandonar nunca, que estarán ahí cuando las necesites.

Ésta es una de esas canciones. Entró en mi vida por primera vez en un bar -qué típico, ¿no?-, pero no en cualquier bar, en el bar, en MI bar. Era la primera vez que iba a ese garito y a partir de ese día no falté ningún fin de semana en un largo período de tiempo (el que supuso mi primera transición a la edad adulta). Me hice amiga del camarero, del portero y del DJ, y por eso en cuanto cruzaba la puerta nunca tardaba mucho en escuchar el reconocible riff de la intro de 'You really got me'.

Para una adolescente que dejaba atrás un pasado reciente cargado de complejos y de desencuentros de amor platónico, adoptar como himno un tema como éste es toda una declaración de intenciones... es decirle al mundo 'aquí estoy yo y espero gustarte porque así es como soy'. Por aquel entonces no sabía ni que la canción era de mucho antes de que yo naciera (1964), ni que había supuesto el lanzamiento a la fama para el grupo británico The Kinks, estandarte de la invasión británica.

Ahora no sólo sé eso, si no muchas cosas más... como que fue escrita por el líder de la banda, Ray Davies aunque la distorsión de la guitarra es obra de su hermano pequeño, Dave Davies, o que el tema es el embrión del futuro Hard rock y el Punk rock... ahora que ya soy mayor (por no decir cosas más fuertes) sé muchas más cosas sobre esta canción, pero eso no ha impedido que siga sintiendo el mismo furor juvenil que antaño cuando la escucho.


Hay personas que, como esta canción, no sólo generan buen rollo si no que hacen que te sientas como en el mejor de tus momentos cada vez que se cruzan en tu camino. Una de esas personas es Manu Grooveman. Y hoy es su cumpleaños: ¡Felicidades!


lunes, 6 de junio de 2011

Sweet dreams

Coincidiréis conmigo en que un lunes como éste, gris nublado y frío, impropio del mes de junio, deja un dolor de cabeza y un abatimiento en los párpados que ni la peor resaca de gin-tonic. Francamente, me cuesta mucho luchar contra los elementos adversos para sacar la sonrisa y lo cierto es que lo único que me apetece es volverme a la cama y meterme bajo las sábanas a seguir soñando... ¡Eso sí que me da buen rollo!!

Qué necesarios son los sueños a veces... Mágicos, desasosegantes, terapeúticos, emotivos, realistas o surrealistas, ... y dulces.  Desde hace años, mi frase favorita al acabar el día es 'Dulces sueños'. Creo que si hay algo bueno que se le pueda desear a alguien antes de acostarse es eso, que duerma golosamente. Hay gente que insiste en analizar la materia de los sueños, pero a mí me parece absurdo. Qué más da de que estén hechos... lo importante es que sean dulces.

Algo así debieron pensar los Eurythmics (del griego: Eu -Bien, bueno- y Rythmes -Ritmo) , cuando publicaron 'Sweet Dreams' (Dulces sueños) en 1983 el primer gran hit del dúo compuesto por Annie Lennox and David A. Stewart, el que les dió reconocimiento internacional y les introdujo de lleno en ese sueño acaramelado que es la fama (75 millones de discos en todo el mundo, 4 Grammys, un Óscar y 2 Globos de Oro).

El vídeo es todo un clásico de la era MTV y muestra a la pareja artística (entonces también sentimental) en su apogeo: Stewart con sus innovadoras técnicas de producción con sintétizadores y Lennox con su voz fría y su andrógina imagen. Aquí la vemos con su pelo naranja... pero nadie sabe a ciencia cierta cuál es el auténtico color de su cabello. Se admiten apuestas...


jueves, 2 de junio de 2011

Just Can't Get Enough

Llegar al jueves, tras un intensísimo comienzo de semana es casi una proeza que te deja exhausta, o por lo menos así me siento yo. En momentos como éste, en los que el agotamiento te empuja hacia el suelo es cuando es necesario tener un as en la manga, una de estas canciones capaces de hacerte sacar la energía de donde no crees que hubiera más para volver a caminar erguida y con ritmo.

Nadie duda que un grupo habitualmente clasificado de oscuro como Depeche Mode tiene canciones llenas de potencia enérgetica, pero el 'buen rollo' no es su fuerte, por eso Just Can't Get Enough (No puedo tener suficiente) es un diamante en bruto, una piedra preciosa que refulge en el umbrío panorama de esta gran banda inglesa de música electrónica, digna de investigación gemóloga.

Just Can't Get Enough es el tercer single del grupo, compuesto en 1981 por Vince Clarke, quien abandonó Depeche Mode (DM) en ese mismo año para formar Yazoo y posteriormente Erasure. El objetivo claro de este tema es bailar al ritmo de una melodía sintética increíblemente pegadiza en la que la letra, exaltación de la pasión adolescente, es lo de menos.

Es, para muchos el primer gran clásico de DM, y a juicio de algunos el tema gracias al cual pudieron sobrevivir sin Clarke, para lo cual debieron suplir su ausencia con Alan Wilder, capaz de manejar el teclado con la misma destreza aunque con una notación más grave, como se puede apreciar en la obra posterior del grupo. Para mí es, directamente, el estandarte del buen rollo dentro del tenebrismo.



Hoy es el cumpleaños de un gran fan de Depeche Mode, y pese a ello -como yo- un buenrollero a ultranza. ¡Felicidades, Efrén!